SECTAS Y LAVADO DE CEREBRO. Por los caminos de la ficción y la locura. José María Baamonde
     
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SECTAS Y LAVADO DE CEREBRO. Por los caminos de la ficción y la locura. José María Baamonde

   
 
SECTAS Y LAVADO DE CEREBRO
Por los senderos de la ficción y la locura

Lic. José María Baamonde

Editorial BOMUN
Buenos Aires
Primera Edición Octubre 1991

INDICE

·Prólogo

·Introducción

Parte I

o Aclaraciones y diferencias

§ En torno a la palabra “secta”

§ Las técnicas utilizadas con prisioneros de guerra.

§ Diferencias con otras formas de influencia

o Efectividad en los procesos de RP/CC

§ Factores de especial incidencia

o Dos elementos clave

Parte II

1. Lo que perciben los padres
· Los primeros síntomas
· Comportamientos esquivo
· Cambios en la efectividad
· Cambio en la comunicación
· Cambio en las amistades
· Bajo rendimiento escolar o cambio en los planes de estudio
· Cambios en el manejo del dinero
· Matrimonios y separaciones repentinas
· Cambios en las posturas religiosas
· Cambios en las apariencias
· Diversos transtornos psicológicos

2. Lo que sienten los padres
· Culpabilidad
· Vergüenza
· Miedo
· Acusaciones
· Desesperanza y amargura
· Soledad
· Dudas y ambivalencia
· Impotencia
· Rabia e impulsividad
· Rechazo
· Abandono

Parte III

1. Paternalismo benevolente
2. Status de superioridad
3. Confesiones íntimas
4. Sobredimensionamiento de conflictos
5. Love Bombing
6. Ángeles de la Guarda
7. Control de la información
8. Control del tiempo y de las actividades
9. Sesiones de escucha
10. Inducción al trance
11. Modificación rítmica
12. Reducción del sueño
13. Magra alimentación
14. Utilización de drogas
15. Repetición de consignas
16. Premio / Castigo
17. Testimonio de terceros
18. Confesiones públicas
19. Aumento de la Autoestima
20. Inducción a la crisis histérica
21. Atrofiamiento y cambio de la identidad
22. Cambio del aspecto físico
23. Atrofiamiento de la memoria
24. Atrofiamiento de las pautas de vida anteriores
25. Ideales heroicos
26. Renunciamientos
27. Repaso de mejoras
28. Manipulación de la sexualidad
29. Código comunicacional específico
30. Peyorativización
31. Denigración de disidentes
32. Supremacía del valor comunitario
33. Pensamiento acrítico
34. Amenazas
35. Realización de acciones valoradas por el grupo

Parte IV
· Cuando el círculo se quiebra
· “ La Familia ”

*INICIO

PRÓLOGO

Hace muchos años que tomé contacto por primera vez con la problemática de las sectas o nuevos grupos religiosos.

Mi tarea pastoral y profesional hizo que profundi­zara en los conocimientos superficiales a los que se puede acceder con un mínimo de interés y me dedi­qué al estudio, especialmente de la metodología y la pedagogía utilizada por estas verdaderas organiza­ciones.

En ese camino, fue que me encontré con José María Baamonde y sus trabajos acerca de diversos aspectos que hacen a la problemática que plantean las sectas.

A través de José María, conocí "SPES", el Servicio Para Esclarecimiento en Sectas, que él mismo preside con un extraordinario espíritu de servicio y con una generosidad digna de ser remarcada.

"SPES" es una iniciativa que aglutina profesionales de distintas disciplinas para que, cada uno desde su área específica, haga su aporte en lo que respecta a la información, formación, y ayuda con­creta a quienes lo necesitan en torno al tema.

Asimismo, "SPES", en latín, quiere decir espe­ranza; y a la hora de prologar este libro, es una palabra que no pude dejarse de lado para hablar de un texto fuerte como el que usted tiene en sus manos.

Esperanza como virtud para que nunca bajemos los brazos y que nos inunde la confianza en la posibilidad de construir un mundo mejor.

Esperanza puesta en el hombre; para no dejar de creer jamás en que la evolución del pensamiento nos debe acercar a la verdad y a la libertad; nunca a la esclavitud y a la dominación.

Esperanza puesta en Dios y en lo trascendente, para que nunca olvidemos que la verdadera expresión religiosa siempre libera, siempre ayuda a crecer, siempre aporta a la maduración de la persona.

Los hombres necesitamos de Dios. Pero lo que parecen ofrecer los nuevos grupos religiosos, está muy lejos de ser una respuesta sana a esas legítimas aspiraciones humanas.

Leyendo y releyendo el libro de José María, se me ocurre pensar que la angustia existencial lleva a muchas personas a buscar soluciones donde no pueden encontrarse.

La desesperación, las frustraciones, el desequilibrio afectivo, emocional e intelectual, conducen irreme­diablemente a la búsqueda de soluciones equívocas que dejan a la persona a merced de picaros aprovechadores que se valen de la debilidad de otros para fortalecerse, enriquecerse y acumular poder.

La cuestión "sectas" puede estudiarse desde muy diversas ópticas.

En estos escritos se aborda un aspecto muy con­creto: el proceso de reforma de pensamiento; el trabajo de condicionamiento que se realiza para el control psíquico y el ejercicio de influencia sobre la conducta de la persona y su escala de valores.

Detrás de eso, está la mirada desde el punto de vista económico, político, social, religioso...

También, es ineludible mencionarlo, el fenómeno "nuevos grupos religiosos" es un desafío a todas las Iglesias y religiones centenarias para que replanteen su propia metodología y su pedagogía de la fe. Es inevitable preguntarse por los espacios vacíos que se han dejado en la sociedad, en la familia y en la persona, que están siendo ocupados por movimientos sectarios.

Esta situación está visiblemente marcada por un replanteo serio y un fuerte cambio de mentalidad que debería asumirse para responder con fidelidad al mensaje trascendente que se tiene que transmitir a todos; necesitamos una fe viva, una celebración festiva de nuestras creencias, un sentido claro de pertenencia comunitaria, una respuesta a los interrogantes vitales… pero dentro de un marco de libertad y de promoción humana.

Nada que se imponga por la fuerza, ya sea físico o psíquica puede ser respuesta a esas inquietudes.

Ninguna religión que esclavice al hombre, que no respete sus derechos o que no lo promueva integralmente es una religión auténtica.

Por eso, porque creemos en la fuerza liberadora de la fe y en la necesidad de lo trascendente para el hombre, queremos colaborar en desenmascarar a quienes disfrazados de supuestos mensajeros de Dios, usan la religión para dominar, para poseer, para oprimir.

Este libro es una muy buena ayuda para que el lector se acerque a la realidad de la cuestión sectas, por senderos que, verdaderamente, parecen ir entre la ficción y la locura pero que, lamentablemente, son senderos paralelos a los que transitamos cotidiana­mente y más de una vez se cruzan con los nuestros.

Juan Carlos Pisano

Director de Ediciones de Editorial Bonum

INTRODUCCIÓN

"Nuestros hijos siguen a estos flautis­tas que tocan una tonada que dice: Ven con nosotros. Abandona este mundo de empleos y presiones con tantos problemas y padres. Nosotros pensaremos por ti, te cuidaremos, tendrás un lugar libre de ambiciones. Aquí está el amor. Ven, síguenos"

(Lee Hulquist, ‘Siguieron al flautista’)

Si bien mucho se ha hablado sobre el comúnmente llamado 'lavado de cerebro' que realizan algunas sectas, es quizás en nuestra sociedad media, uno de los aspectos más oscuros de estos nuevos movimientos que se presentan en nuestros siglo, como un verdadero desafío.

La mayoría de los trabajos referidos a los procesos de Reforma o Modificación de Pensamiento y Condiciona­miento Conductual, términos correctos del denominado 'Lavado de Cerebro', son de origen extranjero y se encuentran elaborados en un lenguaje técnico difícil­mente accesible a todos aquellos con profesiones y acti­vidades ajenas, a las que se relacionan con la presente temática.

La finalidad del presente trabajo es la de intro­ducir, en forma breve y sencilla, a las diversas técnicas que emplean algunas sectas que tienen el objetivo de ir dominando paulatinamente, todas las facultades de los que a ellas adhieren.

De esta manera se desarrollarán progresivamente, los modos de implementación de las técnicas básicas de todo proceso de Reforma de Pensamiento y Condicio­namiento Conductual (en adelante RJP/CC), como así también los efectos que las mismas van generando en el sujeto sometidos a ellas.

Algunos podrán dudar sobre la conveniencia de publicar un tratado al respecto, aduciendo que su lectura pueda quizás servir, para que alguien ponga en práctica as presentes técnicas con un fin espurio.

A estos respondemos que si bien tal argumento no puede ser rechazado de base, quien en realidad tenga dichas intenciones no necesita en lo más mínimo del presente trabajo, como lo prueba el incremento cada vez mayor en nuestro medio, de grupúsculos que se sirven le tales técnicas.

Además, y ésta es la razón que nos movió a la elaboración de la presente obra, consideramos que la mayor y más eficaz garantía para no ser captado por ana secta, amén de una correcta formación en contenidos y profundidad, es información y el conocimiento cabal de un fenómeno que tiende a multiplicarse día a día.

Finalmente el presente trabajo pretende ser un apor­te más en el abordaje y comprensión de una realidad que afecta dolorosamente a un número cada vez mayor de familias en nuestro país, quienes al igual que los habi­tantes de Hamelin, ven cómo sus hijos siguen a un "flautista" que intenta hacerles atravesar la puerta de la montaña y no retornar nunca más.

PARTE 1

"La condición de Psicosis Esquizo Paranoide caracterizada por delirio místico y religioso, delirio de influencia y megalomanía, implica la imposibilidad de prevenir la acción del enfermo".

"Si tenemos en cuenta que ésta es la patología habitual en los líderes o fun­dadores de ‘sectas destructivas’, entra­mos a un terreno donde todo es posible, por los senderos de la ficción y la locura".

ACLARACIONES Y DIFERENCIAS

EN TORNO A LA PALABRA SECTA

La palabra ‘secta’ evoca imágenes disímiles y contradictorias tales como grupos religiosos, iluminados, ritos extraños, corrupción de menores, desapariciones, grandes negocios y muertes masivas, entre otras.

Una de las razones de ello deriva del hecho que, hasta el momento, no se ha alcanzado una definición completamente satisfactoria del término secta. Este, popularmente remite a movimiento difusos de origen protestante o grupos que van tras las enseñanzas de algún gurú de moda.

Otra dificultad es la actual aparición de un sinnúmero de organizaciones que carecen u ocultan, en un principio, la ideología religiosa, apareciendo disfrazados de asociaciones culturales, fundaciones, grupos políticos, escuelas de desarrollo, centros supuestamente terapéuticos o de rehabilitación personal.

Para nuestro trabajo adoptaremos la definición de secta dada por la Jonhson Foundations Winspread Conference Center, reunida en 1985 en Racine, EE.UU., por considerarla una de las pocas que otorgan la posibi­lidad de incluir a movimientos que calificamos como 'grupos límite' o 'fronterizos'.

"Movimientos totalitarios, caracteri­zados por la adscripción de personas totalmente dependientes de las ideas de un líder, que pueden presentarse bajo las formas de identidad religiosa, aso­ciación cultural, centro científico o gru­po terapéutico; que utilizan las técnicas de control mental y de persuasión coer­citiva para que todos los miembros de­pendan de la dinámica del grupo y pier­dan su estructura y su idea de pensa­miento individual en favor de la idea colectiva, creándose muchas veces un fenómeno de epidemia psíquica".

LAS TÉCNICAS UTILIZADAS CON PRISIONEROS DE GUERRA

Cuando se hace referencia en los medios de comunicación social, a los procesos de RP/CC efectuados por algunas sectas, tiende a homologárselos a los realizados en prisioneros de guerra, especialmente en las confrontaciones de China, Corea y Vietnam. Pero existe una gran diferencia y ella estriba en que éstas, el proceso de RP/CC afectaba sólo o principalmente al área del pensar político, mientras que el resto de las funciones permanecía inalterable.

En las sectas, por el contrario, el proceso de RP/CC atañe a la persona en su totalidad.

Esta diferencia obedece a que la finalidad de las primeras centrábase en que el sujeto sometido a tales técnicas, una vez liberado, retornara a su ámbito social en forma medianamente normal y fuera fermento, en la misma, de las nuevas concepciones políticas asimiladas. Las sectas, en cambio, apuntan a que el sujeto corte sus vínculos con el ámbito social al que pertenece.

De esta manera y en forma generalmente paulatina, el sujeto sometido a un proceso de RP/CC dentro de una secta, abandona familia, amigos, trabajo y estudios, creando en contrapartida vínculos rígidos, únicamente con el grupo al que se ha incorporado.

DIFERENCIA CON OTRAS FORMAS DE INFLINGÍA

Es frecuente también escuchar, al hacer referencia a estos temas, los nombres de tal o cual movimiento que pertenece a una religión determinada.

Frente a esto cabrían dos distinciones, a nuestro entender, fundamentales.

La primera de ellas remite al hecho de que, hasta el momento, no se ha logrado una definición 'ontológica' del término secta, por lo cual las que se manejan son como la transcripta párrafos atrás, de tipo fenómeno-lógico; es decir por sus características y fundamental­mente, en tres niveles distintos: el psicológico, el socio­lógico y el religioso.

En esto radica la dificultad de poder distinguir, a primera vista, entre una secta y un grupo cualquiera que pertenece a una religión, pero que posee una fuerte actitud sectaria.

Esta actitud sectaria, producto también de la natura­leza caída del hombre, se registra a veces, aunque por lo general es una excepción, dentro de las religiones.

Pero habría que distinguir si tal comportamiento obedece al grupo en sí, al que dirige dicho grupo, o a un integrante.

Asimismo las diferentes religiones poseen una es­tructura que posibilita, una vez detectada dicha actitud, su pronta corrección. En las sectas esto no ocurre ya que ellas sí contienen, en forma ontológica, un posicionamiento sobre la base de estas características.

La segunda distinción se refiere a que deben diferen­ciarse las técnicas en los procesos de RP/CC, de otras formas de influencia social por su organización, elemen­tos coactivos e intensidad o tonalidad.

Ello en razón de que el objetivo de un proceso de RP/ 3C , consiste en alterar en forma radical la visión frente al mundo, para aceptar una nueva versión de la reali­dad, reinterpretando las pautas da vida anteriores al ingreso a la secta en cuestión y aceptar obedientemente un sistema de creencias 'dictado' por un líder absoluto e incuestionable.

EFECTIVIDAD DE LOS PROCESOS DE RP/CC

Para lograr una manipulación despersonalizante no hace falta tener profundos conocimientos de psicología máxime si tenemos en cuenta que nuestra cada vez más esquizofrénica sociedad, genera un campo fuertemente abonado para ello.

Encontramos así, sectores de la sociedad que pueden ser definidos como 'grupos de interés' (1) y que se caracterizan por estar enfocados alrededor de algún? ideología o una temática particular y, generalmente, con componentes de tipo gnóstico, esotérico y altamente sincretista.

También pueden ser llamados 'grupos de audiencia', audiencia de las columnas de astrología en los periódi­cos; lectores de revistas dedicadas, supuestamente en forma científica, al tema OVNI; consultantes esporádicos de médiums, tarotistas, videntes, supuestos 'parapsicólogos', practicantes de más de una 'terapéutica alter­nativa', etc.

Estos grupos de interés débilmente estructurados y organizados, son los especialmente buscados por otros grupos fuertemente organizados, ya que por lo general son base para las sectas que se encuentran estructura­das y que desarrollan su proselitismo aprovechando la adhesión de ciertos sectores sociales a temáticas como las mencionadas precedentemente.

A muchos llama la atención la efectividad que poseen los movimientos de características sectarias para la captación de nuevos adherentes y la consecuente modi­ficación de su personalidad, obedeciendo ésta a que generalmente se subestiman los elementos facilitado­res que lo posibilitan, y que juntamente con las técnicas psicológicas que veremos en la tercera parte, obtienen logros de altísimos porcentajes.

FACTORES DE ESPECIAL INCIDENCIA

Si bien no se puede hablar de caracteres determinan­tes de la personalidad para el ingreso a una secta, sí observamos con frecuencia ciertos factores de especial incidencia que, como mencionáramos en el punto ante­rior, facilitan las tareas proselitistas. Á continuación consignamos sólo algunos de estos factores:

· Problemas en la comunicación.

· Alto montante de angustia.

· Insatisfacción general en la vida.

· Pensamiento o conciencia de tipo mágico.

· Baja tolerancia a la frustración.

· Descontento con la sociedad o sus normas.

· Temores para enfrentar un mundo que se presenta como caótico.

· Ausencia de propósito interno.

· Ausencia de un adecuado autocontrol.

· Necesidad de seguridad, progreso, autovaloración y poder.

· Cierta susceptibilidad a los estados de trance.

· Hallarse en estado de crisis, insatisfacción o inestabilidad a nivel de estudios, profesional,

laboral, emocional, social, afectivo, etc.

· Inquietudes intelectuales y/o religiosas.

· Curiosidad o especial interés por lo desconocido.

· esotérico y misterioso.

· Inmadurez e identidad no consolidada.

· Tendencias a la personalidad dependiente.

· Conflicto paterno o matrimonial permanente.

· Pobre comunicación familiar.

· Sistema familiar moderadamente disfuncional.

· Síndrome de ausencia de padre.

· Carencia de guía, dirección, control y límites paternos.

· Carencia de una atención y afectos positivos e incondicionales.

DOS ELEMENTOS CLAVE

Existen dos elementos clave, que es necesario desta­car, para la realización efectiva de un proceso de RP/CC.

· Uno de ellos es el 'proselitismo engañoso', y

· el otro consiste en el 'develamiento paulatino de la verdad'

El primero de ellos, que posibilitará luego el desarro­llo del segundo, se refiere a la estrategia adoptada por las sectas en general, para captar engañosamente a desprevenidos ciudadanos, especialmente jóvenes y adolescentes, llegando incluso a ocultar primigeniamente el contenido religioso o las verdaderas prácticas a las que serán sometidos una vez dentro del grupo.

Luego de este primer contacto le siguen otros donde, paulatinamente, se le van develando los verdaderos contenidos del movimiento.

De esta manera y a medida que el sujeto fortalece los vínculos con el grupo y, en contrapartida los debilita con su familia y entorno social, se lo va enfrentando en forma progresiva con prácticas que, si hubieran sido manifestadas abiertamente desde el principio, difícil­mente habría prestado el nuevo adepto su consenti­miento para el ingreso.

Estos dos elementos son fundamentales para enten­der en su esencia a los procesos de RP/CC, ya que son muchas las personas que al observar los cambios radi­cales que dichas técnicas producen en las personas, difícilmente los comprenden pues tienden a considerar­los como 'actos' y no como 'procesos'.

La pregunta que entre el asombro y el espanto surge en derredor de sus más allegados suele ser:

"¿Cómo puede haber cambiado tanto? ¡Lo que más le agradaba, lo abandonó sin más! ¿Es este mi hijo?".

Y la respuesta brota en forma abrupta y sin media­ción alguna:

"¡No, este no es mi hijo. Lo han cambiado!"

En razón de nuestra profesión, el escuchar casi a diario expresiones como las transcriptas más arriba, despierta en nuestra memoria novelas tales como "Un Mundo Feliz", de Aldous Huxley; "1984", de George Orwell; " La Naranja Mecánica ", de Anthony Burgess, o en forma más concreta, los trabajos de Skinner sobre condicionamientos conductuales.

Ahora bien, ¿cómo es posible que una persona apa­rentemente normal y con proyectos, pueda ser permea­ble a una manipulación tal que destruya gradualmente las diferentes áreas de su personalidad? Dejando de lado una profundización de las características o factores de especial incidencia, a los que hacíamos referencia en el capítulo anterior y al que nos abocaremos en un trabajo futuro, podemos sostener que las técnicas utilizadas en los procesos de RP/CC son diversas y variar de acuerdo con las particularidades de la secta que las ponga en práctica.

El éxito se consigne cuando, atacados los aspectos centrales del 'Yo', las personas sometidas a estos proce­sos abandonan el sistema de creencias, valores, juicios relaciones y demás pautas de vida pasadas, para asumir una nueva estructura alternativa ofrecida por la secta, como única salida posible para solucionar un estado profundamente conflictivo que le han creado en forma artificial.

PARTE II

"En esos días estábamos muy confu­sos. Notábamos cosas extrañas en nuestra hija, pero creo que era tan hondo y sordo el temor que nos embargaba, que en cierto modo negábamos la realidad.” "No queríamos aceptar que nos encon­trábamos a las puertas del infierno".
(Testimonio de un padre)

1 LO QUE PERCIBEN LOS PADRES

Las cientos de entrevistas mantenidas con familias afectadas por el fenómeno sectario, en lo que llamamos "consultas orientativas", nos ha mostrado que la paternidad suele dotarnos con una intuición especial sobre los hijos.

Muchos son los padres que empiezan a percibir ciertas actitudes, palabras, miradas, gestos, etc. que les llaman la atención por su novedad, después de años de convivencia.

Estos cambios observados raramente generan un cuestionamiento de tipo racional puro ya que por lo general, interfieren elementos de gran carga afectiva que se encuentran vinculados con toda una historia familiar particular.

Ello, junto con el registro frecuente de un pobre diálogo y comunicación entre los integrantes del grupo familiar, hacen que se enturbie la percepción de ciertos hechos y que tiendan a ser subestimados o negados, si es que los mismos se relacionan con ciertas vivencias o temores de tipo traumático, aún no resueltos en forma satisfactoria.

Asimismo se observa comúnmente una distinta reac­ción por parte de los progenitores; el elemento intuitivo al que hacíamos referencia párrafos atrás, es registrado en forma más evidente en las madres, que en los padres.

De esta manera, al presentarse en las consultas orientativas, se suelen escuchar frases tales como:

"... desde el principio sospeché algo raro, mien­tras mi esposo me decía continuamente que yo exageraba o que andaba obsesionada con el tema. Pero claro, como nunca está en casa, se la pasa trabajando y no habla nunca con los chicos... Para él era algo común, cosas de adolescentes y se despreocupaba del tema".

Incluso, en muchos casos no dudan en calificar estos cambios conductuales como producto de una vincula­ción sectaria, aunque las pantallas utilizadas por el grupo con el que mantenía contacto su hijo, no eviden­ciaran la verdadera finalidad del movimiento (v.gr.: una escuela para el desarrollo interno, un grupo ecologista o de danza armónica), manifestando:

"... no sé por qué, no puedo dar una explicación racional, pero constantemente sentía dentro de mi ana voz que me decía que eso era una ''secta'”.

A pesar de estas diferencias, por lo general, ambos progenitores coinciden en un aspecto, y es el que se refiere al brusco y frecuentemente radical cambio en las actitudes y comportamiento de su hijo o hija.

Cambios que en la mayoría de los casos no tienen una explicación clara y, cuando se apoyan en un hecho concreto, no guardan una relación proporcional entre la causa y el efecto consecuente, sino que este último se caracteriza por un desborde en su tonalidad e intensi­dad.

Este desborde en tonalidad e intensidad confunde más profundamente a los padres, no sabiendo a quién recurrir en busca de ayuda y asumiendo, muchas veces, actitudes extremas que pivotean entre un fuerte auto­ritarismo que imposibilita la comunicación efectiva y enriquecedora, hasta una peligrosa permisividad.

De esta manera surgen constantemente choques y conflictos entre los mismos progenitores, entre estos y el hijo afectado, y entre estos y sus otros hijos que no tienen vinculación sectaria, sumergiendo a toda la familia en un caos que dificulta aún más el pronto abordaje y consecuente solución del problema.

LOS PRIMEROS SÍNTOMAS

A continuación consignaremos algunos de los cambios más comunes observados por los padres y que fueron recabados en las consultas orientativas.

Cabe destacar, empero, que los mismos no im­plican forzosamente una vinculación sectaria, revisten por lo tanto el carácter de indicativos y no de determinantes.

Para la determinación de una vinculación de tipo sectaria, al registro de alguno de estos cambios, deben sumarse otros factores.

COMPORTAMIENTO ESQUIVO

Los padres suelen manifestar que en forma imprevista su hijo se ha vuelto huraño, se aísla en la habitación compartiendo sólo breves e imprescindibles actividades con la familia.

Que evidencia una fuerte molestia cuando se le interroga respecto a su actitud o actividades, ocultando información y no dudando incluso en mentir si se le exigen explicaciones.

También es frecuente escuchar que ya no se reúne en el hogar con sus amigos, sino que se aparta para conver­sar con ellos, guardando en forma enfermiza su intimi­dad y cuidando que los demás integrantes de la familia no tomen contacto con sus distintas relaciones.

CAMBIOS EN LA AFECTIVIDAD

Comienza a registrarse un distanciamiento afectivo entre el joven y sus padres, generalmente explicitado con el argumento de que posee una óptica distinta de la vida, la familia y el mundo en general. Algunos padres perciben en sus hijos una profunda molestia frente a ciertas demostraciones de cariño, hasta el momento comunes:

"siento crisparse a mi hijo cuando me acerco a darle un beso. Es como si le asqueara mi contacto, pareciera que por momentos soy una completa extraña para él..., o una enemiga. Cuando por esas casualidades se me acerca para decirme algo o saludarme; noto que lo hace en una forma poco natural, forzada y de ninguna manera con la espontaneidad y el cariño que lo caracterizaban hasta hoy”.

CAMBIO EN LA COMUNICACIÓN

Si bien por lo general la comunicación se encuentra profundamente afectada, las pocas veces que se inter­cambian palabras, se observan alteraciones tanto en el vocabulario como en los patrones sintácticos.

También manifiestan un incremento en la frecuencia de las discusiones, lo que lleva como consecuencia, a que muchas veces las contestaciones del hijo afectado se reduzcan a simples monosílabos:

"La frescura que tuvo siempre para expresar lo que pensaba ya no existe. Hay conversaciones donde sus únicas palabras son 'sí', ‘no’ o 'está bien' y se agotan a los dos minutos. Si la presionamos para que nos dé alguna ex­plicación sobre su comportamiento, nos contesta difusamente y con términos que no son suyos. Es como si se hubiera aprendido de memoria una serie de respuestas para dar y que , en algunos casos, hasta las utiliza frente a interrogantes que no tienen una vinculación con las mismas. A veces se le da también por utilizar muletillas o palabras, que expresa como si fueran un conjunto', frente a ciertos hechos o actitudes nuestras"

CAMBIO EN LAS AMISTADES

Las amistades mantenidas a lo largo de años, se quiebran repentinamente sin justificación aparente:

"No logro entender qué le está pasando. Siem­pre salía con el mismo grupo de chicos, que se conocían desde el colegio primario. Últimamente ya no vienen a casa y cuando casualmente me encontré con uno de ellos por la calle, al preguntarle la razón me confesó que notaba a mi hijo un poco 'raro' desde que había comenzado a frecuentar otros jóvenes. Intenté conversarlo con él, pero me dijo, a modo de explicación, que sus antiguos compañeros eran muy inmaduros. Ahora se reúne con un nuevo grupo y no van ni al cine, ni a bailar, ni a pasear; tan sólo se en­cuentran en la casa de alguno de ellos y mantienen reuniones donde me dice discuten diversos aspectos de la vida".

BAJO RENDIMIENTO ESCOLAR O CAMBIO DE LOS PLANES DE ESTUDIO

En mayor o menor medida surgen cuestionamientos respecto a los modelos de la educación en general. Los padres observan como el rendimiento escolar decrece marcadamente:

"No es que mi hija haya sido una estudiante excelente, pero sus calificaciones mantenían un promedio razonable. De ahí mi sorpresa cuando la semana pasada me dijo que adeudaba seis mate­rias y que, posiblemente, repetiría el año".

También son frecuentes los cambios en los planes de estudio o el abandono definitivo de los mismos; estos son suplidos con cursos más o menos extraños:

"Era un estudiante sobresaliente en la universidad y cuando promediaba el tercer año, abandonó todo manifestando que difícilmente podría seguir estudiando una carrera que se alejara tanto de la verdadera concepción de la vida. Ahora y desde hace seis meses, está asistiendo a un curso de. iniciación a los poderes de la mente".

CAMBIOS EN EL MANEJO DEL DINERO

En lo que respecta al manejo del dinero se registran, fundamentalmente, dos variantes. Por un lado se escu­cha a algunos padres quejarse porque no alcanzan a comprender ciertos gastos excesivos:

"Antes era un buen administrador. Juntaba cuidadosamente sus ahorros y los utilizaba de manera responsable. Ahora nunca tiene dinero y no entendemos en qué lo gasta, ya que no se compra nada para él. Incluso el departamento que se compró luego de grandes esfuerzos, no dudó en hipotecarlo. Tam­bién nos solicita constantemente dinero y tememos no dárselo, pues su actitud es tan compulsiva que pensamos sería capaz de cualquier cosa por con­seguirlo".

La otra variante que se registra responde a una actitud inversa:

"Si bien ella no despilfarraba su sueldo, tam­poco se privaba de lo que deseaba. Pero desde que comenzó a frecuentar aquel grupo ya no sale a ningún lado que le ocasione un gasto. Su compulsión al ahorro llegó hasta el punto de que una noche que la invitamos a cenar, nos preguntó si nos molestaría darle el dinero equiva­lente a su cena si ella se abstenía de consumir... 11 todo eso, ¡sólo para pagar unos cursos!"

MATRIMONIOS Y SEPARACIONES REPENTINAS

Por lo general, al poco tiempo de una vinculación sectaria, se trastoca el estado civil del afectado.

"Mi hijo siempre decía que se iba a casar des­pués de los treinta y cinco años; además siempre había sido muy selectivo con las chicas que salía. Ahora sólo se lo escucha hablar de su futuro casamiento..., con una mujer que conoció hace tan sólo tres semanas". O "Nuestra hija tenía un hermoso matrimonio, con dos hijos y un esposo que se desvivía por ella. Apenas ingresó a ese grupo, comenzaron las dife­rencias y antes que pasaran tres meses, nos co­municó que había iniciado los trámites para el, divorcio".

CAMBIOS EN LAS POSTURAS RELIGIOSAS

El cambio en la postura religiosa es, conjuntamente con la modificación de ideas filosóficas o políticas, la actitud que más rápidamente llama la atención a los padres, por el giro radical que asume la misma:

"Educamos a nuestro hijo en la religión católi­ca. Quizás no cumplamos con todos los preceptos que deberíamos, pero toda nuestra vida fue de una práctica en esa religión. Ahora reniega totalmente de su fe y no quiere, ni siquiera, compartir con nosotros la reunión de Nochebuena. En su lugar, se pasa horas sentado en extrañas posiciones 'meditando', en medio de un aire saturado por los inciensos que continua­mente está encendiendo".

CAMBIOS EN LAS APARIENCIAS

Estos cambios variarán de acuerdo con los rasgos distintivos del grupo con el que se produzca la vinculación sectaria. Los mismos pueden responder a la vestimenta, corte de pelo o a la utilización de algún elemento distintivo:

"Mi hija solía ser muy cuidadosa para vestirse y maquillarse. Últimamente ha arrumbado en un rincón del placard toda su ropa de vestir y sólo se pone unas largas y anchas túnicas, con las que sale a todos lados; no se pinta, ni se arregla el cabello. A veces me da hasta vergüenza salir junto a ella y cuando le llamo la atención al respecto, se encoge de hombros y me dice que lo único importante es la 'interioridad', mientras que lo demás sólo son vanas 'apariencias'".

DIVERSOS TRASTORNOS PSICOLÓGICOS

Los distintos trastornos psicológicos son también uno de los primeros elementos que los padres observan en sus hijos, aunque generalmente tratan de negarlos o atribuirles explicitaciones más o menos simplistas.

La variedad de trastornos es amplísima y los mismos van a depender de la conjunción de una serie de varia­bles tales como la estructura particular del sujeto, las características propias del grupo al que ha adherido, las técnicas específicas que dicho grupo utilice y la dinámi­ca de la familia en cuestión, entre otras.

De todas maneras se puede decir que uno de los factores que se registran como una constante en todos los casos, responde a un alto montante de angustia. El mismo puede provocar reacciones diversas tales como insomnio, tanto pre, como post dormicional; difi­cultades para afrontar las actividades habituales; esta­dos de excitación más o menos prolongados; temores y fobias; estados de hipervigilancia; dificultades para el logro de una efectiva atención; pérdida del hilo en la conversación; onicofagia; estados bulímicos o anoréxicos, etc.

"Mi hijo era un joven tranquilo y alegre. Desde que comenzó a asistir a esas reuniones fue cam­biando su carácter. Vive en un estado de ansiedad constante y debe de estar fumando más de dos atados por día..., también se queja de no poder dormir y cuando lo logra, dice tener pesadillas. El único momento en que lo vemos más tranquilo es cuando vuelve de alguna de las reuniones, pero le dura poco, a lo sumo unas horas. Al otro día, mientras espera el correspondiente llamado telefónico que le indicará el lugar de la próxima reunión, cambia totalmente. Empieza a rondar como un gato enjaulado alre­dedor del teléfono, si alguien lo ocupa pide que corte la comunicación, y si no recibe el llamado antes del mediodía, se angustia de tal manera que parece un condenado a muerte(...). Las raras veces que comparte alguna comida con nosotros prácticamente no habla y, si lo hace, pierde el hilo fácilmente y nos pide que le repita­mos la pregunta. Una vez mi esposo le dijo que lo veía mal y que no estaba de acuerdo con que asistiera a las re­uniones. Su reacción fue tan imprevisible que en gran medida, fue lo que nos convenció de que algo extraño estaba ocurriendo. Se puso a llorar como un chico y comenzó a suplicarnos a los gritos que no le impidiéramos asistir, que las reuniones eran su vida y que prefería morirse antes de faltar a ellas... Es muy duro para nosotros. ¡Este no es mi hijo!"

2 LO QUE SIENTEN LOS PADRES

La percepción por parte de los padres de los síntomas descriptos brevemente en el capítulo anterior, los sume en un profundo estado de confusión.

Dicho estado confusional hace que, generalmente, acudan a consulta después de un tiempo promedio de tres meses, aunque algunos lo hacen luego de un año o más, pues no comprenden que un abordaje de la proble­mática a tiempo, aumenta las posibilidades de una resolución satisfactoria.

El disparador en la búsqueda de un asesoramiento suele ser cuando los cambios en su hijo o hija son tan evidentes y sin sentido, que no encuentran otra expli­cación posible más que 'alguien' o 'algo' lo han trans­formado.

Durante el período que va desde la aparición de los primeros síntomas hasta que acuden en busca de ayuda profesional, registran una serie de pensamientos y sen­timientos conflictivos, que se evidencian en el transcur­so de las consultas orientativas.

A continuación consignaremos algunos de los senti­mientos más comúnmente manifestados por padres con hijos afectados por una vinculación sectaria.

Los explicaremos brevemente e intercalaremos algu­nas de las expresiones efectuadas en las consultas, como hiciéramos en el capítulo precedente.

CULPABILIDAD

Lo primero que se observa en los progenitores es un fuerte sentimiento de culpa. Constantemente están tratando de encontrar qué es lo que han hecho mal o el por qué del no tomar conciencia del problema:

"Me doy cuenta de que he fracasado como padre y me siento culpable, pero no logro comprender claramente en qué me he equivocado... Pienso que también en cierto modo este sentimiento me ayudó a no querer aceptar la realidad y negar que mi hijo se encontraba en un verdadero problema. ¿Porqué no me di cuenta a tiempo? Quizás todo hubiera sido distinto...".

VERGÜENZA

Los padres suelen registrar cierta vergüenza, razón por la cual tienden primero a negar la realidad y luego, cuando ésta se torna evidente, la ocultan a familiares, amigos y demás relaciones, y pierden muchas veces la posibilidad de una orientación efectiva:

"Qué pensará la gente al saber que mi hija está en una secta. Además tiene un comportamiento tan extraño que ya ni siquiera invito a casa a mis familiares. No puedo olvidar una noche que ha­bíamos ido a cenar con un matrimonio amigo y de repente ingresó al restaurante mi hija..., vendien­do sahumerios por las mesas."

MIEDO

Cuando los síntomas o cambios registrados se agudi­zan, los padres son embargados por un angustiante temor, es también muchas veces este temor, el que provoca la consulta:

"Ahora tomamos conciencia de que nuestro hijo es un completo extraño para nosotros. La otra noche vino a la habitación y me desperté sobre­saltada. Vi sus ojos y sentí pánico..., pensé lo peor. ¿Estamos a tiempo para ayudarlo o ya ha sido dañado para siempre?".

ACUSACIONES

Tarde o temprano y, en forma más o menos evidente, comienzan a surgir distintos tipos de acusaciones.

Dichas acusaciones pueden darse en dos vertientes diferentes, o bien se acusa al mismo afectado, o bien se buscan culpas en alguno de los progenitores, manifes­tándose así la aparición de conflictos que existían en forma larvada entre los cónyuges.

En lo que respecta al afectado, las acusaciones más frecuentes se refieren a que siempre fue un atolondrado, un ingenuo fácil de manejar y con poco carácter o un idealista con poca capacidad intelectiva y por lo tanto, sencillo de embaucar.

En cuanto a los padres, las culpas apuntan a lo estricto o permisivo de la educación, a la falta de aten­ción o cariño:

"Mi esposo nunca se ocupó de ellos. Nunca me voy a olvidar cuando mi hijo tenía catorce años, que se me acercó con lágrimas en los ojos y me preguntó: 'Mami, ¿papá no me quiere? El nunca tiene tiempo para jugar conmigo, para hablar..."'.

O "La culpa de todo lo tiene mi esposa. Yo siempre le dije que la estaba mimando demasiado. Le daba todos los gustos y cuando yo pretendía poner un castigo o un límite, me desautorizaba delante de ella. Ahora se angustia porque se metió en una secta..., pero ella fue la que lo empujó a eso".

DESESPERANZA Y AMARGURA

Estos sentimientos se registran con las clásicas pre­guntas 'por qué', generando estados de amargura hacia la vida, hacia Dios y desesperanza frente al futuro:

"¿Por qué nos tuvo que pasar esto justamente a nosotros que nunca le hicimos mal a nadie... ? ¿ Qué hemos hecho para merecer esto? ¿Qué tipo de vida nos espera en un futuro?"

SOLEDAD

Los sentimientos de vergüenza descriptos con ante­rioridad, provocan que los padres se retraigan y regis­tren una marcada soledad:

"Si tuviera alguna persona de confianza con la que pudiera hablar y descargarme. Pero quién puede comprender lo que realmente siento, si ni yo misma puedo expresarlo".

Cabe destacar que muchas veces estos sentimientos no son, de ninguna manera, infundados, ya que por lo general, problemáticas de este tipo suelen ser minimi­zadas por no pocas personas que desconocen el verdadero alcance del fenómeno sectario:

"Recurrí a muchas personas para pedir un consejo, una orientación, antes de venir aquí. Veía que les contaba mi problema y me observaban de manera extraña, sin decir nada. Los pocos que dijeron algo, me decían que seguramente estaba exagerando, o que eran cosas de chicos y que pronto se le iban a pasar..., que me quedara tranquilo y no le diera más vueltas a la cosa. Hasta recurrí aun Juez de Menores o un asesor, no recuerdo muy bien, y de buenas a primeras me soltó que la culpa era mía y que si no había ¡ducado bien a mi hijo, ahora era tarde para preocuparse... Ustedes eran mi última oportuni­dad para encontrar una orientación".

DUDAS Y AMBIVALENCIA

El desconocimiento de las verdaderas razones de los cambios registrados, por parte de los padres, genera estados ambivalentes y dudas continuas respecto a cómo comportarse o qué decisiones tomar:

"No sabemos qué hacer. Antes controlábamos sus salidas, pero todos nos decían que la sobreprotegíamos. Cuando lo dejamos de hacer, empezaron todos los problemas. Ahora quisiéramos ayudarla pero no se nos ocurre cómo". O "Quiero ayudar a mi hijo, pero él ya es un adulto y si intervengo sería como entrometerme, pero siento responsabilidad por él. Siento como que estoy en un callejón sin salida y empujado en direcciones contradictorias".

IMPOTENCIA

El enfrentarse con una personalidad radicalmente distinta a la que se estaba habituado luego de años de convivencia, además de desconcierto, provoca un sentimiento de impotencia:

"Me siento inútil. Busco distintas formas de acercarme a ella conversando, invitándola a pa­sear, haciéndole comidas que le agraden,.., pero no lo logro. Siento como que todo me sale al revés. No sé ya qué intentar, vivo como un estado de impotencia permanente".

RABIA E IMPULSIVIDAD

En razón de los sentimientos de impotencia, suelen surgir actitudes impulsivas o de rabia:

"No hay que perder tiempo en tratar de dialoga) o hacer planes. Directamente hay que sacarlo y si es preciso, a la fuerza. No importa lo qué pase después, cuando llegue el momento veremos... Siento ganas de matar a todos los que están ahí dentro con mi hijo".

RECHAZO

La búsqueda de posibles culpas, el desconcierto y las Acusaciones recíprocas, mezcladas con la activación de Conflictos personales aún no resueltos, lleva a la exteriorización de conclusiones subjetivas en más de un caso:

"El hace todo esto porque ya no nos quiere. Es más, creo que nos odia y todas estas actitudes son para librarse de nosotros. Esto quizás suene terrible, pero en más de una ocasión he percibido en mí un fuerte rechazo hacia mi hijo..., y eso me asusta, pues quiere decir que yo también odio a mi propio hijo...".

ABANDONO O CLAUDICACIÓN

Lo stressante de la situación hace que paulatinamente se vayan minando las fuerzas de los progenitores para enfrentar los diversos conflictos que van surgiendo.

En razón de ello, lamentablemente, son no pocas las familias que bajan los brazos y abandonan la lucha claudican frente a las muchas veces injustas y arbitrarías pretensiones de su hijo o hija.

Al llegar a este punto, la desesperanza los ha embar­gado y rechazan toda posibilidad de ayuda:

"Es inútil,... ya no podemos hacernos a la idea de que hemos perdido un hijo. Nosotros debemos seguir viviendo y ocuparnos de nuestros otros hijos que se sienten desatendido? y manifiestan celos. No hay ya nada que hacer..., ese no es nuestro hijo..., lo hemos perdido para siempre...".

Nota: Para la elaboración de la presente Parte, se utilizó la codificación realizada por la AFF (Cults, What Parents Should Know) y material extraído de las entrevistas y consulta^ orientativas llevadas a cabo por el autor.

PARTE III

"¡Oh, vosotros que entráis aquí! Abandonad toda esperanza"

Dante Alighieri

PATERNALISMO BENEVOLENTE

El influenciador se presenta en los contactos inicia-.es, asumiendo un carácter de paternalismo benevolente. Es decir, como un padre de criterio muy amplio y con quien se puede hablar abiertamente. Por lo general en esta fase, los contenidos filosóficos y religiosos son presentados en forma difusa, y se per­miten al sujeto a influenciar ciertas objeciones al respec­to, las que son contestadas y resueltas con explicitaciones simplistas en medio de sonrisas comprensivas y mucha condescendencia. Incluso estas respuestas, si no se tuvieran en cuenta las premisas básicas generalmente falsas, no dejan de tener cierta lógica. Veamos qué recomienda, en relación a los contactos iniciales, un líder de estos movimientos:

"La propaganda no debe asustar ni producir un impacto excesivo, con ries­go de ser considerada sospechosa o re­chazada. Una invitación aparentemente inocente a seguir cursos y conferencias es más provechosa que la exposición violenta de símbolos misteriosos o sen­tencias enigmáticas." La propaganda debe ofrecer una ima­gen acogedora de conveniencia perso­nal, sin dejar que se llame a la gente a 'cambiar su vida' y cargarle con enormes sacrificios o esfuerzos. Una vez dentro, nos entienden mejor y consideran estos sacrificios como honores pero, antes, es­pantan a la gente" (1).

Algunos investigadores sostienen que éste sería el único momento donde existe un diálogo, aunque obser­vamos que el mismo es relativo, ya que se encuentra altamente condicionado en dirección a un objetivo espe­cífico, que es la captación del futuro adepto. En razón de ello se puede sostener que dicho diálogo no es una comunicación libre, en el encuentro de dos existencias, sino que es fuertemente manipulativo.

STATUS DE SUPERIORIDAD

Este paternalismo benevolente, que se registra en los contactos iniciales, se une a un estado de superioridad que coloca al influenciador por sobre el sujeto a in­fluenciar. Dicho estado de superioridad queda plasmado y es observable, con los títulos que el mismo influenciador se atribuye o le son atribuidos por los mismos integrantes de la secta, tales como gurú, pae, maestro, profeta, mesías, vidente, parapsicólogo, médium, etc. Tanto la benevolencia paternalista como este estado le superioridad, por parte del influenciador, genera que el influenciado responda en forma positiva. El joven que, por las características propias de la adolescencia, cree no ser comprendido y registra gran­des dificultades para sostener un diálogo, especialmente con sus padres, encuentra de repente a un sujeto que abiertamente asume un rol paterno. De esta manera entabla una relación que no se ve perturbada por otros elementos que, como en la familia, condicionen este nuevo diálogo. Al verse atendido, escuchado y tomado en cuenta, se crea una corriente de afecto, se refuerza de esta manera el impacto de todo lo que lo rodea, y surgen constante­mente comparaciones. Asimismo decrece el alto montante de angustia, ca­racterística en esta etapa del crecimiento y se registra un aumento de la confianza en sí mismo, que, por lo general, se encuentra disminuida.

CONFESIONES INTIMAS

Uno de los objetivos principales en estos contactos iniciales, consiste en que la corriente afectiva generad, en esta nueva relación, motive al joven a realizar confesiones íntimas. Este encuentro entre influenciador e influenciado, signada por una supuesta 'tendencia a la compren­sión', provoca que el joven comience a revelar datos d-su vida, desahogándose, bajando aún más el nivel de angustia y, en contrapartida, se refuerza, la idea de ser atendido y 'querido' por un otro. Estos datos revelados serán tenidos muy en cuenta por parte del influenciador, a fin de ir acentuando en base a ellos, las presiones durante el resto del proceso de RP/CC. Especialmente influenciador buscará recabar da­tos tales como la composición familiar, características psicológicas de cada uno de los integrantes de la familia, formas de interacción entre los mismos, nivel de diálogo y comunicación, nivel socioeconómico y promedio de ingresos mensuales, profesiones y actividades laborales, vinculaciones con los diversos estamentos de la sociedad y, fundamentalmente, intentará tener un profundo conocimiento de cuáles son los ideales, proyectos, logros, frustraciones y temores del sujeto a influenciar.

SOBREDIMENSIONAMIENTO DE CONFLICTOS

En base a los datos recabados le es relativamente fácil, al influenciador, resaltar o crear problemas entre el influenciado y su familia. En la mayoría de los casos estos problemas ya existen y tan sólo son sobredimensionados por el influenciador, quien continuamente vuelve sobre ellos. Con la excusa de los mismos, se invita al joven a adherir al movimiento, ofreciéndole pasar una serie de días en una colonia- hogar, ya que ellos los van a acoger pues son los únicos que realmente lo comprenden. Otras sectas los invitan a participar de una serie de conferencias o cursos, gracias a los cuales podrá cambiar su vida y solucionar todos los problemas que dificultan su exis­tencia. De esta manera se prepara el ingreso a un ambiente hábilmente organizado y donde todo el grupo colabora­rá en la manipulación, siendo muy pocos los conscien­tes de ello. Un ambiente donde, a diferencia con el mundo al que pertenece, encontrará amor, confianza, protección, seguridad y calor humano.

LOVE BOMBING

Apenas ingresa a la colonia hogar es recibido por toda la comunidad muy afectuosamente. Esta técnica conocida con el nombre de 'Love Bombing’ (Bom­bardeo de Amor), provoca un cimbronazo psicoafectivo ya que se hace primar lo emocional sobre lo racional. Un joven que se encuentra por lo general, fuertemente tensionado y temeroso frente a un mundo siempre cambiante y fuertemente competitivo, es recibido por toda una comunidad extremadamente cálida y sonrien­te, que no le exige nada en un principio y lo acepta tal como es. Tan sólo puede observar en ellos una preocupación: ayudarlo y hacerlo sentir feliz. Y todo ello justamente a él, que por momentos se sintió como un 'anónimo' que para ser reconocido por los otros, inclusive los integrantes de su propia familia, debía adherir a parámetros y pautas de vida que difícilmente podía asumir como propias. Y aquí, de pronto, todo es distinto. El es el centro de atención y afecto de todo un grupo de personas, que son 'diferentes' a lo hasta ahora cono­cido. No se percibe ya un anónimo más, sino una 'persona'.

ANGELES DE LA GUARDA

Una vez recibido por la comunidad se le asigna un padre o una madre, o un padre y una madre 'espiritual'. Esta especie de tutores son llamados, en algunas sectas, 'Ángeles de la Guarda'.

La finalidad u objetivos de los mismos son, funda­mentalmente, tres:

· No dejar solo, ni a sol ni a sombra, al sujeto a influenciar. En algunos casos este acompañamiento, llega al extremo de no separarse ni aún durante las horas dedicadas al sueño.

· Dar respuesta a todos los interrogantes que el futuro adepto pudiera tener. Estas respuestas se caracterizan por ser reduc­cionistas y simplistas, de manera tal que toda pre­gunta tiene su contestación ya estipulada, por más complicada que sea aquella. Además, dichas respuestas suelen no abarcar más de quince o veinte palabras en total, por lo que son fáciles de memorizar y siendo esto lo que precisamente se pretende, que puedan ser aprendidas de memoria por repetición.

· Otro elemento importante también, consiste en que las contestaciones se caracterizan por ser de tipo maniqueo, dualista, dialéctico. Dividen al mundo en dos: la secta por un lado, y el resto de la sociedad por el otro, remarcando que 'adentro' se encuentra le bueno y 'afuera' lo malo; 'adentro' la verdad y 'afuera' la mentira; 'adentro' la salvación y 'afuera' la condenación.

Seguir motivando confesiones íntimas, a fines de recabar más datos sobre el sujeto y, especialmente, apuntando a registrar las áreas más débiles y per­meables de la personalidad, áreas de mayor resistencia y conflictos psicológicos internos aún no re­sueltos satisfactoriamente.

CONTROL DE LA INFORMACIÓN

Se suprime o controla toda información que no pro­venga de la secta como ser periódicos, revistas, radio y T. V., interfiriendo en los procesos racionales para que el sujeto no pueda discernir. De esta manera se controla el proceso racional de pensamiento, eliminando aquellos elementos que pue­dan romper la mecánica de 'involución', para aceptar así más fácilmente, los sentimientos, actitudes, modelos y pautas de vida ofertados por el grupo al que ingresó.

CONTROL DE TIEMPO Y LAS ACTIVIDADES

El sujeto es sometido a un control estricto del tiempo las actividades a realizar, no tiene, frecuentemente, Conocimiento de cuál va a ser la tarea a desarrollar en las siguientes horas. En caso de que llegara a preguntar, se le suele responder que no debe preocuparse ya que todo está organizado y programado, pues 'otros' son los que tienen a su cargo la tarea de velar por el desarrollo de las actividades, a fin de que él pueda relajarse y ‘vivir intensamente el momento'. Esto genera un estado constante de incertidumbre que, para defenderse de la angustia que esta situación reduce, logra que el sujeto se aferré con toda sus facultades, a cada una de las actividades donde tendrá participación y a despreocuparse paulatinamente por el mañana. A ello se suma el hecho de que dichas tareas son generalmente de gran esfuerzo físico y debilitan en forma profunda sus capacidades de resistencia.

SESIONES DE ESCUCHA

El sujeto es sometido largas horas del día a escucha, conferencias, sermones, grabaciones con cánticos discursos del líder del movimiento y a la lectura de libros, folletos y material bibliográfico de la secta. Todo aquello provoca un acostumbramiento no sólo a la terminología específica de la organización, sino por sobre todo al esquema de pensamiento en que se estructura el grupo. Muchas veces esta terminología específica es tota1 mente gratuita y sin sentido; su repetición constante provoca una inhibición progresiva de los mecanismos del pensamiento lógico y sentido crítico.

INDUCCIÓN AL TRANCE

Algunas sectas, especialmente las de origen orienta y las pseudocientíficas de rehabilitación personal, incluyen técnicas de inducción al trance, de inducción a la relajación y recitación de mantras, conjuntamente con técnicas de hiperventilación. Estas técnicas, en general, y en especial las de hiperventilación y recitación de mantras, provocan un síntoma específico que consiste en un estado de disociación témporoespacial. Es decir, la persona sometida a tales técnicas va perdiendo las nociones de tiempo y espacio, entra en un estado fuertemente confusional y de embotamiento de las capacidades cognoscitivas, alejándose aún más de la realidad para internarse en un mundo supuestamente espiritual y sofrónico.

MODIFICACION RÍTMICA

Existen movimientos que agregan, a las técnicas mencionadas precedentemente, la utilización de música u canciones marcadamente rítmicas, con el fin de ir alterando los propios ritmos orgánicos respiratorios y cardiovasculares. Las mismas técnicas de hiperventilación y recitación de mantras son, en más de una ocasión, acompañadas de tonadas con ritmos más lentos que los habituales y que favorecen estados hipnóticos o de adormecimiento.



REDUCCIÓN DEL SUEÑO

Un elemento clave, para que todas estas técnicas se potencien al máximo, junto con la particular alimenta­ron a que haremos referencia en el punto siguiente, consiste en la reducción sistemática del tiempo dedicado al sueño y al descanso. Si bien se registran variaciones entre los diverso movimientos, el tiempo dedicado al sueño, suele oscila" entre las tres y cinco o seis horas. Período éste, por lo demás insuficiente para el logro de un adecuado restablecimiento de las funciones físicas y psíquicas. A veces sólo en este breve período dedicado al descanse cesa el bombardeo de consignas y existe un total silencio. Otras, ni siquiera mientras se duerme, pues son muchos los movimientos que utilizan grabaciones para hacerles escuchar a los integrantes de la secta mientras duermen, con la excusa de que mejorarán la memoria aprenderán más efectivamente, que esto ayudará a restablecer el campo energético interno, que reeducara o anulará las energías negativas, etc. Si tenemos en cuenta que el tiempo adecuado para u. descanso satisfactorio ronda alrededor de las ocho he ras, máxime si consideramos que la persona es sometida a trabajos agotadores, observamos que esta reducción sistemática del sueño y el descanso conlleva un aumenta del estado confusional y una disminución de la capacidad de pensamiento lógico.

MAGRA ALIMENTACIÓN

La particular alimentación se suma, como compo­nente desestabilizador, a las pocas horas de sueño. Generalmente las dietas utilizadas en estos grupos son magras y adolecen de compuestos básicos y necesarios para un correcto funcionamiento del organismo, en su más amplio sentido. Se observa, en forma frecuente, que la alimentación utilizada dentro de movimientos que desarrollan proce­sos de RP/CC, carece de adecuadas proporciones de complejos vitamínicos y proteicos, elementos éstos, in­sustituibles para un óptimo funcionamiento del sistema neurovegetativo. En contrapartida suelen ser dichas dietas muy ricas en energizantes, fundamentalmente azúcares e hidratos de carbono, lo que da la falsa sensación de estabilidad orgánica. Esta alimentación de por sí, mal balanceada, se acentúa aún más en aquellos grupos de origen orienta­lista que se refieren en su discurso, a las bondades de una comida vegetariana que, en más de una oportuni­dad, es confeccionada con residuos de comida como fue el caso de la secta Raschimura.

UTILIZACIÓN DE DROGAS

Asimismo, aunque no es imprescindible para el logro de sus objetivos, algunos movimientos mezclan en la alimentación compuestos hipnóticos o psicofármacos con lo que se alcanza una acción directa sobre el sistema nervioso central. Otras sectas llegan, incluso, a mezclar estos compuestos en los palillos de incienso y en de fuma­dores. Existen incluso líderes de algunos movimientos que en sus mismos escritos recomiendan a sus adeptos, la utilización de ciertas drogas 'menores' como el alcohol. En este sentido sobresale David Brandt Berg, fundador y líder de la secta Los Niños de Dios, quien sugiere a las 'chicas' que integran su grupo, que tomen bebidas alcohólicas para más fácilmente 'ejercer el ministerio de la prostitución', que caracteriza al movimiento (2).

REPETICION DE CONSIGNAS

La unión de todas estas técnicas logra como conse­cuencia que, en un promedio de tres días, en forma aproximada, las capacidades de distinción, discerni­miento y criterio del sujeto, se encuentren profundamente obnubiladas o adormecidas. De esta manera se registra una mayor disminución de las capacidades cognosciti­va y de pensamiento lógico, como ya mencionamos anteriormente, y el individuo se hace aún más permeable a las consignas reduccionistas que emanan. A partir de aquí, donde comienza el adoctrinamiento propiamente dicho, y se observa la repetición de consignas se acrecienta hasta convertirse en un verda­dero bombardeo.

PREMIO- CASTIGO

Las técnicas comúnmente conocidas como `Premio-Castigo`, estudiadas por la escuela reflexológica o pavloviana, pretenden crear un condicionamiento conductual específico en el sujeto a influenciar. Toda actitud valorada positivamente por el grupo será premiada, mientras que las restantes, conllevarán diversos castigos de acuerdo con las prácticas particu­lares de la secta. Así veremos una amplia gama de distintos castigos, con grupos que tan sólo prohíben la participación del sujeto en alguna charla dada por el líder, hasta otros, donde son sometidos a 'sesiones de tortura'. En esta fase y merced a las presentes técnicas, especialmente por el condicionamiento que producen los premios, el love bombing y los mensajes ambivalente. suele registrarse un leve incremento de la autoestima.

TESTIMONIO DE TERCEROS

Esta técnica, muy utilizada en publicidad, es puesta en práctica por casi todos los movimientos de características sectarias, y es aquí donde comienzan a entrar en juego las confesiones íntimas realizadas en los contactos iniciales, como en los primeros días de ingreso a la secta. Supongamos que el sujeto a influenciar confesó, en­tre otras cosas, en los contactos iniciales, que en el colegio secundario no le iban las cosas demasiado bien y temía repetir cuarto año; que con los padres era muy difícil dialogar ya que, generalmente por sus ocupacio­nes laborales, apenas si le quedaba tiempo para ello y cuando por casualidad en algún fin de semana podían hacerlo, terminaban discutiendo fuertemente; con el hermano peleaba también constantemente porque éste le usaba las remeras y se las dejaba sucias, se llevaba sus cassettes y cuando él quería escuchar alguno, justo no estaba; y, para colmo de males, la que era su novia, lo había abandonado quince días atrás para empezar a salir con otro que, hasta con la mejor buena voluntad, sólo lo podía ver como un real cretino. Tan mal pero tan mal se sentía, que inclusive se le ocurrió el suicidio como una posible salida.

Después de estas confesiones íntimas el influenciador suele darle unas palmadas en la espalda, diciéndole que no todo es tan negro como parece; que él comprende completamente su profundo dolor porque ha pasado por experiencias similares, pero que no hay que caer en la desesperanza; y, fundamentalmente que, si las cosas ocurrieron así, es porque existe algún sentido o 'designio oculto', que debe ser buscado para aprehender el Ver­dadero sentido de la vida'. Pasa el tiempo, el joven ingresa a la colonia-hogar y, un buen día, se lleva a cabo una reunión de toda la comunidad donde se presentan testimonios. En medio de la misma se levanta uno de los viejos integrantes de la secta y comienza a relatar un 'testimonio' muy parecido al que contara el joven a influenciar en los contactos iniciales, cambiando sólo algunos elementos.

De esta manera relata que repitió el quinto año del secundario; que con los padres directamente no hablaba ya, porque no lo comprendían; que peleaba constante­mente con sus hermanos porque le usaban la ropa, su equipo de audio, etc., y todo se lo dejaban roto o sucio; y, finalmente, que la novia lo había abandonado porque decidió hacerse monja.

A continuación describe su estado anímico con un tinte dramático, casi patético: "...mi vida no tenía sentido. Vivía llo­rando en algún rincón solitario, donde nadie me pudiera ver y rezaba todas las noches para no volver a despertar más..., ¡quería morir! Hasta que los conocí a ustedes. A partir de ahí todo cambió. Empecé a comprender y mi vida comen­zó a tener un sentido. Todo ello se lo debo a ustedes y ni cien vidas me alcanzarían para poder agradecerles lo que han he­cho por mí. Gracias..., muchas gracias" El sujeto a influenciar, fuertemente conmovido al escuchar el relato de una historia tan parecida a la suya, deduce: "Si los problemas son similares, las soluciones deben ser, forzosamente similares. ¡Me quedo aquí y me 'salvo'!"

CONFESIONES PÚBLICAS

Las reuniones de testimonios también son utilizadas para realizar confesiones públicas. En estos casos los testimonios asumen un carácter expiatorio y, generalmente, van acompañados con relatos donde se detallan las consecuencias que les acarrearon las desobediencias o ‘traiciones’ a las normas que sostiene el grupo como tal. Se observa asimismo, como rasgo característico de las consecuencias, que éstas frecuentemente son de tipo mágico y con una clara ‘lógica de correspondencia’.

AUMENTO DE LA AUTOESTIMA

Estas reuniones tienen también la finalidad de lograr un aumento en la autoestima de los futuros adeptos, merced a los mismos testimonios. Supongamos que el sujeto a influenciar es muy tímido y no se atreve a hablar en público. De ser así, toda la comunidad empieza a ‘alentarlo – presionarlo’ para que presente un testimonio. Cuando al fin toma el suficiente coraje como para hacerlo y aunque efectúe un muy pobre testimonio, la comunidad entera lo felicita a lo largo de cuatro días con expresiones tales como: "¡Qué grande lo que has dicho!", "¡Qué profundas fueron tus palabras!", o "No te imaginas el bien que me ha hecho todo lo que expresaste". Pero al mismo tiempo remarcan, tácita o explí­citamente, que ello sólo ha sido posible gracias al apoyo y al aliento del movimiento. De esta forma, lenta y subrepticiamente, se va fijando en la conciencia del sujeto a influenciar que con el grupo se alcanza todo y sin el grupo nada, pues se es 'un muerto en vida'.

INDUCCIÓN A LA CRISIS HISTÉRICA

La presente es una técnica utilizada por varios movi­mientos y, en forma preferencia!, por parte de aquellos que dicen realizar 'sanaciones' o 'exorcismos'. En estos grupos es frecuente ver que al hacer la imposición de las manos u otro ademán ya estipulado, por parte del líder del grupo, se registren desmayos o crisis convulsivas en medio de fuertes y desgarradores gritos, o fenómenos de trance diversos. Tales efectos no responden a nada mágico, ni mila­groso o sobrenatural. Tan sólo es la consecuencia lógica de la utilización de una técnica psicológica conocida con el nombre de 'in­ducción a la crisis histérica' o, simplemente como 'técnica de inducción a crisis', la cual pretende lo­grar una suerte de shock en las personas que son sometidas a la misma. La forma de llevarla a cabo es relativamente sencilla. Si midiéramos en un gráfico la intensidad e inflexión de la voz del que implementa la técnica (ver ilustración en la página siguiente), observaríamos los siguientes pasos:

A.-
Contando con un auditorio previamente preparado pues se vino remarcando con anterioridad no sólo sobre el poder innegable del influenciador, sino también sobre la seguridad de que se operarán 'milagros' y 'grandes maravillas', el influenciador comienza a predicar cal­madamente y desde un nivel 1. A poco de empezar, incrementa el volumen de voz y la inflexión de la misma, hasta llegar a un nivel 4. Esta es una técnica básica de oratoria que pretende, entre otras cosas, movilizar al auditorio.

GRÁFICO DE INDUCCIÓN A LA CRISIS HISTÉRICA
o de inducción a la crisis histérica

Si el influenciador hablara en un tono monocorde lograría un efecto inverso cuasi hipnótico, de adormecimiento, también muchas veces utilizado. En el caso que estamos analizando se busca, con el aumento de tensión en la voz del influenciador, un aumento recíproco de la tensión del auditorio.

B.-
Al llegar al nivel 4, produce una descarga de la tensión acumulada. Esta descarga generalmente se lleva a cabo por medio de exclamaciones que son, enseguida, repetidas por el auditorio. (v.gr.: ¡Aleluya!, ¡Gloria a Dios!, ¡Amén!, etc.) Ahora bien, se observa que esta descarga es parcial, ya que hace descender la tensión tan sólo hasta un nivel 3, es decir, no alcanza a extraer la totalidad de la tensión acumulada en el auditorio, queda en conse­cuencia, una carga residual de tensión.

C.-

El influenciador retoma el discurso pero ya no desde donde había comenzado en un principio, el nivel 1, sino que empieza desde el nivel 3. De allí vuelve a incrementar la tensión de la voz; hasta llegar a un nivel 6, y produce una nueva descarga.

D.-
Esta nueva descarga, más violenta y con un uso repetitivo e 'in crescendo' de los términos utilizados, llega a un nivel 5, por lo que aumenta la carga residual de tensión acumulada.

E.-
El influenciador prosigue a partir del nivel 5 y así sucesivamente, hasta que la carga de tensión acumulada en el auditorio se torna imposible de soportar y necesita ser descargada violentamente, en forma de shock. Así comienzan a generarse los clásicos desmayos, gritos histéricos y diversas formas de trance. Quizás esta técnica pueda ser más fácilmente aprehensible, si la comparamos con la mecánica de una olla a presión, de las que habitualmente se utilizan en las cocinas. Estos artefactos poseen un pico que al llegar a cierta acumulación de presión interna, comienza a efec­tuar descargas periódicas de la misma, que se mantie­nen uniformemente, en razón de ser provocadas por una intensidad de calor siempre estable.

En este caso, el fuego hace las veces de la voz del influenciador. Si aumentáramos la intensidad del fue­go, de manera tal que el pico de la olla sólo alcanzara a realizar descargas parciales de la presión interna, ésta, aumentaría progresivamente la tensión hasta llegar el momento en que la olla explotará (descargará) vio­lentamente la presión acumulada.

Las personas sometidas a tal técnica y que efectúan esta descarga violenta de la tensión acumulada en forma de shock, registran una serie de síntomas psicofisiológicos, por demás intere­santes.

Primeramente, se observa una especie de anestesia sensitiva a nivel de la corteza cerebral. Por ello es tan frecuente que aquel que padecía reuma, úlcera duode­nal, etc., no registre en forma consciente el dolor, y se crea curado.

El reuma y la úlcera continúan; lo que se detiene temporariamente, es la percepción consciente de los dolores provocados por tal o cual afección.

Este fenómeno fisiológico se ve reforzado por otro de orden psicológico, que consiste en un mecanismo de defensa inconsciente, de la integridad yoica.

Si de alguna manera pudiéramos 'escuchar' al in­consciente, éste diría algo más o menos así:

"No pasé toda esta experiencia de tensión para seguir igual. Necesaria­mente no me tiene que doler más", o "...necesariamente tengo que ser dis­tinto".

A este síndrome psicofisiológico de anestesia sensiti­va, se le suma un fuerte estado confusional, caracterís­tico de todo shock.

Dicho estado confusional, entre otros elementos, es el que posibilita que al despertar o salir del estado de crisis, el sujeto acepte fácilmente la consigna o explicitación que al respecto efectúe el influenciador, se explica así la total ausencia de cuestionamientos o pensamiento crítico por parte del damnificado, al serle dicho por ejemplo, que se lo ha exorcizado y sacado veinte demo­nios del cuerpo.

ATROFIAMIENTO Y CAMBIO DE LA IDENTIDAD

Para el atronamiento de la identidad, se utiliza entre otras técnicas, la del cambio de nombre. Son muchos los movimientos de características sec­tarias que llegada cierta fase del proceso de RP/CC, y luego de un ritual más o menos iniciático, el adepto recibe un nuevo nombre. En sectas de origen orientalista, los adeptos asumen nombres en sánscrito; en la secta Los Niños de Dios, los adeptos generalmente son rebautizados con nombres bíblicos; y en sectas con componentes gnósticos y eso­téricos, reciben nombres totalmente desconocidos, que pertenecen o pertenecieron a alguna entidad 'celestial'. Este cambio de nombre produce un efecto psicológico importante ya que, precisamente le sustraen al sujeto uno de los aspectos clave de la identidad, como es el propio nombre. El nombre que lo viene designando desde mucho antes que se consolidara su personalidad, desde el mismo momento de nacer y en muchos casos, incluso, antes del nacimiento mismo.

CAMBIO DEL ASPECTO FÍSICO

Otros grupos suman, al cambio de nombre, la utiliza­ción de ropas o signos distintivos, buscando hacer más profunda la diferencia entre la secta y el exterior y marcando, consecuentemente, aún más el aislamiento. Por la clásica ley de correspondencia y compensa­ciones, los vacíos creados deben ser necesariamente llenados. De allí que también se registre, a medida que se le quitan elementos relacionados con la identidad, otros que suplan dichos vacíos, creándose también el 'efecto uniforme'. Este efecto, por las características propias de la adolescencia, genera también con el cambio de vesti­mentas, cortes de pelo, collares, tatuajes o cualquier otro elemento distintivo, la creación de identidades más o menos 'artificiales' que los distingan de la sociedad circundante a la que ellos hasta hace poco pertenecían, transformándolos en diferentes.

ATROFIAMIENTO DE LA MEMORIA

El paulatino alejamiento del pasado que se logra con el cambio de nombre y la utilización de signos distinti­vos, se ve reforzado con la utilización de técnicas de respiración y, especialmente, las de hiperventilación que consisten en inspiraciones profundas y prolongadas que provocan un exceso de oxígeno en el cerebro, y a las que ya hicimos referencia con anterioridad. Estas técnicas tienen un efecto directo sobre las facultades mnémicas, pues provocan, además de esta­dos alterados de conciencia similares a los producidos por ciertos alucinógenos y estados confusionales, amne­sias temporales cuya duración se va prolongando en relación a la intensidad con que se practiquen las técnicas de hiperventilación.

ATROFIAMIENTO DE LAS PAUTAS DE VIDA ANTERIORES

El atronamiento de todas las pautas de vida asumi­das antes del ingreso a la secta, se produce especialmente, merced a esta división dualista, maniquea y dialéctica a que hacíamos referencia al hablar de las características que registran las respuestas simplistas y reduccionistas con que se bombardea al futuro adepto. De esta manera todo lo que no pertenece a la secta es irreal y falso, y en consecuencia pernicioso. Por ello, debe ser abandonado si es que hay intencio­nes de alcanzar la 'perfección' y la salvación. De seguir 'presos del mundo', la condenación será el resultado irremediable. Se registran en muchos grupos, especialmente aquellos de tipo apocalíptico, una urgencia y apremio constante para el abandono de estas pautas de vida, ya que el tiempo es corto. Se abocan entonces, por estas razones, a una presión constante sobre el futuro adepto para que renuncia sistemáticamente a todo lo anterior; a que 'muera el hombre viejo', para así poder renacer 'al hombre nuevo de la nueva era', llenando los espacios vacíos con la, nuevas pautas de vida prontamente ofrecidas por la secta.

IDEALES HEROICOS

Con estas nuevas pautas de vida ofrecidas por el movimiento, se le presenta al sujeto la posibilidad de acceder a 'ideales heroicos' o 'grandes logros' que sólo podrán ser alcanzados dentro y gracias al apoyo del grupo. Para alcanzar estos ideales heroicos o grandes logros, serán precisos más renunciamientos. Acostumbrado ya a ciertas renuncias como comidas, horas de sueño, nombre, vestimentas, etc., empiezan a exigirle otras renuncias más profundas. Primero en forma simbólica, para luego ir lentamente ha­ciéndose efectivas en el campo de lo real.

RENUNCIAMIENTOS

Estos nuevos renunciamientos son los únicos vividos como tales, por el sujeto, ya que aquellos a los que hacíamos referencia anteriormente, no eran presentados como renunciamientos en si, sino como cambios en los que se sumaban otros elementos.

Un factor que es preciso destacar respecto a los renunciamientos presentes, es el de la orientación de los mismos ya que, fundamentalmente, apuntan a los nive­les sociales y familiares, serían éstos los únicos que aún podrían ejercer cierta influencia competitiva frente a las directrices de la secta. Estos niveles socio-familiares se dividen en tres vertientes específicas y alrededor de las cuales, se cen­tran todas las demás actividades del adepto fuera de la secta. En razón de ello el desarrollo de los renunciamientos asume una figura cilocoidal, que va desde la periferia como son los estudios, y en dirección a un centro: la familia.

ESTUDIOS

Lo más fácil de hacer dejar a un joven o adoles­cente, son los estudios. Las actuales condiciones de vida, los regímenes de estudio y los costos de los mismos, juntamente con otros elementos, no hacen fácil a muchos jóvenes, el efectivizarlo. Una vez sometido el individuo al proceso de RR/CC, las dificultades aumentan ya que le queda menos tiempo y energías para dedicarlas al estudio. Se suma un discurso sectario que manifiesta que todo aquello que no emane de la secta es falso y que la 'verdad' sólo podrá ser alcanzada dentro del movimiento en cuestión, ya que son los únicos depositarios del 'conocimiento supre­mo'. Es por ello que la mayoría de estos grupos tienen cursos, ciclos de conferencias, sesiones de estudio y seminarios intensivos, 'sólo para aquellos elegidos que sepan reconocer dónde está la verdad.

AMISTADES

El paso siguiente, es el renunciamiento a las amista­des. Se empieza a bombardear al sujeto con frases tales como que sus compañeros de colegio u otros ámbitos no son sus verdaderos amigos, ya que cuando él tenía un problema, apenas si lo escuchaban uno o dos días y después basta. Aparte, si lo escuchaban, difícilmente le ofrecían soluciones efectivas. Los verdaderos amigos, remarcan en contra­partida, son los integrantes de la secta. Pues ellos lo acogieron, le dieron techo, comida, afecto, comprensión, escucharon sus problemas los días que fueron necesarios, mañana, tarde y noche y además resolvieron efectivamente y en forma eficiente las di­versas dificultades, ayudándole a progresar y a 'ser verdaderamente', utilizando todo su 'potencial hu­mano'.

FAMILIA

Este es el último y más delicado de los pasos, aunque una vez llegado al mismo, raramente surgen dificultades. Las consignas son similares a las utilizadas en los pasos anteriores y vuelven a servirse de los datos reca­bados durante las confesiones íntimas realizadas en los contactos iniciales, sobredimensionando otros elementos de la misma. En esta fase se le suele decir al sujeto que en realidad sus padres, no son sus verdaderos padres. A lo sumo son sus 'padres materiales', como dicen los integrantes de un movimiento OVNI (3); o son sus 'padres biológicos' o 'genitivos', como sostienen los adeptos de más de una secta oriental; o tus padres 'son satanás', como manifiestan los componentes de un grupo cuyo líder se autodenomina como el ‘último y verdadero Mesías'. Al mismo tiempo que descalifican la familia, llenan el vacío creado afirmando que el movimiento es su 'ver­dadera familia'. Este velará por todas sus necesidades y los líderes de la secta, son sus verdaderos 'padres y madre espirituales' que lo protegerán y 'lo condu­cirán tiernamente de la mano, como a un niño, por los caminos de la vida hasta la salvación eterna'.

REPASO DE MEJORAS

Periódicamente se lleva a cabo un repaso sistemático le todas las mejoras registradas por el sujeto, haciendo especial hincapié en que ellas fueron logradas merced a su 'voluntaria’ inserción al grupo y que sin el mismo, jamás habrían sido posibles. De esta manera se logra un reforzamiento metódico de la adhesión al movimiento, y se registran efectos similares a los observados en estados adictivos donde para llevar a cabo hasta la tarea más nimia, es necesario la correspondiente dosis de droga. A partir de aquí todo lo que el sujeto realice deberá contar con el consentimiento, dirección, supervisión y apoyo del líder o integrantes de la secta.

MANIPULACIÓN DE LA SEXUALIDAD

Todos los movimientos que utilizan procesos de RP/ CC, ejercen de alguna manera, una manipulación de la sexualidad. Esta manipulación que puede darse tanto por exceso, como por defecto, tiende a producir regre­siones de tipo neurótico manifestadas en conductas infantiles y estereotipadas. De esta manera al incentivar respuestas arcaicas y relacionadas con la infancia, se logra que el sujeto tienda a adherir a figuras con representación paterna, con ciega sumisión. Así observamos grupos que desde el inicio promueven la promiscuidad sexual, como la secta CEIS, Los Niños de Dios y Rajneesh, mientras otras la dificultan e prohíben temporariamente como la Iglesia de la Uni­ficación y los Haré Krishna, según denuncias.

CÓDIGO COMUNICACIONAL ESPECIFICO

En mayor o menor medida los movimientos de características sectarias, utilizan un código comunicacional específico.

Es decir, un lenguaje particular que sólo es empleado por los integrantes del grupo.

En este código o lenguaje se observan, principalmen­te, dos variantes que pueden existir indistinta o conjun­tamente.

Una de dichas variantes consiste en la utilización de 'neologismos' que sólo tienen sentido dentro del movi­miento, ya que son vocablos inventados por el líder de la secta.

La otra variante responde al uso de términos conocidos por el resto de las personas, pero que utilizado dentro del grupo, asume un significado totalmente dis­tinto al corriente. Un ejemplo de ello se observa en la secta Los Niños de Dios, donde frases tales como el "Toque de Amor" o el "Verdadero Amor de Dios", se encuentran directa­mente relacionados con la prostitución a la que se obliga a las integrantes de la misma. Existen sectas inclusive, que a los niños que van naciendo dentro del movimiento, les enseñan a hablar tanto con el lenguaje particular del grupo, como con los códigos habitualmente utilizados por el resto de la sociedad, con la finalidad de que si van a realizar compras a algún lugar de abastecimiento o deben de salir de la colonia-hogar para la realización de cualquier trámite, no "despierten sospechas". La utilización de este código comunicacional especí­fico provoca, como consecuencia natural, que se ahonden aún más las diferencias entre la secta y el mundo circundante. Asimismo genera un sentimiento psicoló­gico de exclusividad, unidad, fortaleza, conocimiento superior, privilegiados, elegidos, iluminados y distintos al resto de la sociedad. Lo reducido del lenguaje en lo que hace al número de términos, lo esquemático y lo arbitrario, provoca un adormecimiento de las capacidades de pensamiento lógico y de análisis crítico.

PEYORATIVIZACIÓN

La perspectiva peyorativa con que se observa al mundo circundante y ajeno a la secta, es también un elemento clave para el reforzamiento constante de este sentimiento de 'elegidos y privilegiados'. En razón de ello es frecuente la utilización de térmi­nos tales como 'simples mortales', 'ciegos', 'sistemá­ticos', 'tonales', 'impuros', 'hijos de Satanás', 'ne­fastos', etc, para referirse despectivamente hacia to­dos aquellos que no pertenecen a la secta en cuestión.

DENIGRACIÓN DE DISIDENTES

Se registra, especialmente, una sistemática y cons­tante denigración de los disidentes. No sólo de los que se resistieron a sucumbir a las técnicas iniciales de cap­tación, sino en forma particular, de aquellos que in­gresaron a la secta y luego la abandonaron. Estos son peor considerados, inclusive, que los que no pertenecen al movimiento, pues tuvieron la posibilidad de 'hallar la plena salvación y esencialmente la recha­zaron', traicionando al grupo en su totalidad. Para este grupo de 'desertores', emplean siempre los calificativos más insultantes, haciendo referencia cons­tantemente, a los terribles castigos de los que serán objeto, por la traición que llevaron a cabo.

SUPREMACÍA DEL VALOR COMUNITARIO

Se remarca la preeminencia del valor comunitario por sobre el individual. El sujeto, una vez perdidos los elementos clave de la identidad, fácilmente tiende a masificarse. Paso a paso irá modificando la estructura de pensa­miento individual y, en consecuencia las respectivas pautas de vida, para hacerlo en relación al movimiento. Lo único que cobra importancia es el grupo como tal. Los integrantes poseen un valor en tanto y en cuanto se subordinan a la secta, la cual comienza a asumir un carácter de suprafamilia o un gran cuerpo orgánico. En dicho gran cuerpo orgánico cada uno de los inte­grantes de la secta pasa a ser una célula que es irreemplazable frente a una función determinada, cuyo objetivo es el sostenimiento de esta suprafamilia, aun a costa de sus vidas. Esta es la base del condicionamiento conductual que posibilita dentro de los grupos de características sectarias, suicidios colectivos como fue el caso de la secta el Templo del Pueblo, de Jim Jones, que en el año 1978 alcanzó las primeras planas de los periódicos del mundo. Incluso, en lo que respecta al presente movimiento, fueron registradas en una grabación las palabras pronunciadas por un niño, antes de ingerir el veneno bajo las órdenes del líder: "Moriré por ti, padre".

PENSAMIENTO ACRÍTICO

La posibilidad de llegar a situaciones como la men­cionada anteriormente, se alcanza por la prohibición constante de razonar, impidiendo consecuentemente, la existencia de un juicio crítico no sólo frente a lo muchas veces gratuito y descabellado del contenido doctrinal del movimiento, sino también frente a conductas contradictorias por parte del líder u otros integrantes de la secta. Este pensamiento acrítico permite, entre otras cosas, formar en breves días, todo un ejército de personas reducidas a la esclavitud, merced a los siempre cambiantes caprichos de un dirigente.

AMENAZAS

Los integrantes de la secta en general y, en especial el sujeto sometido al proceso de RP/CC, se ve bom­bardeado por diversas amenazas que son manifestadas tanto en forma implícita como explícitamente. Son frecuentes los relatos de ex-integrantes de la secta sobre quienes, al abandonarla, cayó el 'castigo divino' o la 'ira del líder' del movimiento. Dichas historias se caracterizan no sólo por lo violen­tas y macabras, sino también y fundamentalmente, por la ineludibilidad del castigo que tarde o temprano, recae sobre el elegido. Esto provoca un sentimiento de temor constante y un reforzamiento de adhesión al grupo, se hace así im­pensable la posibilidad de deserción, pues no sólo está en juego la vida terrena, sino también la 'vida eterna', la cual es lo más importante de alcanzar. De esta manera va encarnándose en el sujeto, la ecuación 'obediencia versus castigo'. Lamentablemente, además de ser esto una clara muestra de privación ilegítima de la libertad por medio de la presión psicológica, estas amenazas no siempre quedan en lo verbal como un simple elemento Tías del delirio de un líder, sino que en muchos casos llegan a efectivizarse en el terreno de lo real. Baste como ejemplo, entre otros, el tristemente famoso templo del Pueblo, que lideraba Jim Jones, en Guyana, y los varios procesos judiciales bajo la carátula 'homi­cidio por encargo' que, relacionados con sectas, se llevaron a cabo en diversos países del mundo.

REALIZACIÓN DE ACCIONES VALORADAS POR EL GRUPO

Al acercarse a la finalización del proceso básico de RP/CC, se le suelen dar al sujeto para que lleve a cabe tareas ampliamente valoradas por el grupo. Por lo general estas tareas corresponden a la recau­dación de dinero vendiendo posters, cassettes, sahume­rios, folletos, cursos, etc., o proselitistas, es decir, li captación de nuevos adeptos. Este tipo de tareas generan, especialmente, tres efectos importantes y que deben ser tenidos muy en cuenta para entender el cierre del ciclo en los procesos de RP/CC.

En primer lugar, aumenta la autoestima del sujeto porque ya no sólo es un integrante, sino también una parte activa del grupo que desarrolla tareas tenida como importantes por la secta en cuestión, y pasa a considerarse como un engranaje insustituible de esa gran 'maquinaria' que es el movimiento.

En segundo lugar, se logra que las tensiones que pudieran haber surgido durante el proceso de RP/CC vayan siendo descargadas con el desgaste de esa energía extra que implica esta nueva actividad, desarrollada fuera del ámbito de la colonia-hogar.

Finalmente, y el más importante de todos los efec­tos, consiste en que las probables dudas que aún le pudieran quedar al sujeto, se vayan diluyendo paulati­namente en una suerte de autoadoctrinamiento, al intentar captar a otros.

De esta manera y sin siquiera tomar plena Conciencia de ello, de influenciado va transfor­mándose lentamente...en un nuevo influenciador.

Notas de la “Parte III”

(1) Cfr. Livraga, J. "Manual del Dirigente", Madrid, OIANES, 1977, pág 91. Citado por Rodríguez, P. "El poder de las sectas", Ed. B., Barcelona, 1989, pag. 79.

(2) Cfr. "Trabajo en equipo: Más consejos de MO sobre la Pececita coqueta", Mo y María, Mayo 1976 - DO Nº 553 -puntos 8 y 10.

(3) Se denomina movimientos OVNI o 'sectas platillistas' a aquellos grupos que dicen estudiar el fenómeno OVNI, pero que en realidad proponen supuestos contactos con seres extraterrestres y configuran toda una concepción religiosa en derredor de los mismos.

PARTE IV

"Para ese tiempo yo también le decía 'papá'... y así lo sentía.

El era lo único que tenía en mi vida..., ésa era 'mi' familia!".
(Ana B.)

CUANDO EL CIRCULO SE QUIEBRA

En la presente y última parte, consignaremos el testimonio de una joven de veinte años que perteneció a un movimiento de características sectarias. Dicho material, recogido a lo largo de siete entrevistas mantenidas con el autor, servirá al lector para apreciar más detenidamente las diferentes fases de captación e adoctrinamiento a la que son sometidos los integrantes de estos grupos. Por razones obvias figurará con un nombre ricticio y se han alterado algunos datos concretos, fin de resguardar su identidad, ya que en la dualidad desarrolla una vida normal junto a sus familiares. Cabe destacar que el presente caso, en cierto modo es atípico, en razón de que no es frecuente la salida de Adeptos, bajo estas condiciones sin una ayuda efectiva al exterior. Dicha dificultad responde a que en todos los procesos de RP/CC, se busca un cierre en el círculo de las técnicas implementadas a fin de que tarde o temprano se genere un efecto de ‘autoadoctrinamiento’ continuo, en una especie de círculo vicioso, que imposibilite la fuga.

LA FAMILIA

Todo comenzó hace tres años, por una amiga que había consultado a un 'parapsicólogo'. Según ella, y había salido en las cartas y le habría mencionado que tenía grandes dotes para la videncia, pero como no las desarrollaba, me producían de voz en cuando dolores u cabeza .

Después de algunos días y por insistencia de una amiga, voy a verlo. Al pasar me hace sentar, conversa­mos un rato sobre mi amiga y luego le pregunté sobre en comentario de mis supuestos dotes de vidente. Más respondió que todas las personas tienen un sexto sentido pero que muy pocas lo alcanzaban a desarrollar, y que las que no lo lograban solían sufrir fuertes dolores de cabeza. También habló un buen rato sobre los diferentes fenómenos parapsicológicos, resaltando la importancia de estudiarlos científicamente, por las graves consecuencias que podían acarrear el no saberlos manejar. Así habremos pasado conversando unos treinta mi­nutos, aproximadamente, luego de lo cual me invitó volver otro día, porque en esos momentos debía atender a otra persona.

Al salir sentí algo extraño dentro de mí.

Era como si tuviera dos sensaciones contrarias al mismo tiempo.

Por un lado tenía cierta aprehensión; por el otro, una curiosidad terrible por el tema. Siempre me había fasci­nado todo lo que se relacionaba con el ocultismo y lo misterioso.

Además, de la entrevista, me había quedado muy marcada una sensación de protección..., no sé como explicarlo, pero lo vi y me sentí protegida, resguardada y muy cómoda.

A los cuatro días volví a verlo.

Apenas entré me recibió cariñosamente y conversamos un rato sobre el colegio, mis amigas y mi familia. Después hablamos de religiones, y me llamó la atención su conocimiento.

Al rato me dijo que no podía dejar de percibir un poder muy fuerte en mí y se ofreció para hacerme unas pruebas con unas cartas que tenían varios signos (1), acepté porque confieso que me tenía intrigada.

Me hizo sentar frente a él del otro lado del escritorio, nos separaba un pequeño tabique que me impedía ver las cartas, pero no su cara.

El iba sacando las cartas una a una, y yo debía adivinar a qué signo correspondía.

Hicimos dos ejercicios y cuando los terminamos me dijo que no lo podía creer, porque era la primera vez que conocía a alguien que lograba un noventa por ciento de aciertos, lo que corroboraba sus sospechas de un supuesto poder en mí.

Desde ese momento, hasta que nos despedimos, se mostró muy entusiasmado y me pidió que volviera a la semana siguiente, pues iba a hacerme una ‘técnica’ para evitar que me doliera la cabeza hasta tanto pudiera manejar mis poderes.

En el tercer encuentro me hizo pasar y sentar en un sillón muy cómodo, y me pidió que me relajara todo lo posible.

Al entrar había notado un fuerte olor parecida al incienso que venden los hippies, pero no le da importancia.

Me senté y relajé como me había pedido y empecé a escuchar su voz detrás mío que muy calmadamente me repetía que me relajara y respirara profundamente.

Luego de unos instantes, puso sus manos sobre mis sienes y comenzó a moverlas en círculo. Así me fui adormeciendo y sentí que se hacía más penetrante e1 olor del incienso.

No sé cuánto tiempo habré pasado, pero cuando volví en mí, me sentí algo mareada y como si flotara.

El me dijo que no me preocupara, que lo que sentía era normal porque me había extraído un poco de mi energía, pues así se evitaba la acumulación, que era la razón de mis dolores y que si en los próximos días sentía alguna molestia, no dudara en volver.

Habrían pasado unos cinco o seis días cuando una mañana me despierto tras una pesadilla, con un fuerte dolor de cabeza. Iba a llamarlo a P., pero decidí esperar hasta el mediodía a ver ú pasaba, Como no fue así, a primeras horas de la tarde lo llamé y me citó para ese mismo día a las seis de la tarde.

Al verlo me dijo que habían pasado varios días y que en casos como el mío era conveniente hacer 'descargas de energía' cada tres o cuatro días, ya que mi poder era muy fuerte, y por lo tanto, la energía se acumulaba mucho más rápidamente que en otras personas.

Volvió a hacerme sentar en el sillón, relajarme y respirar profundamente como la otra vez, y noté además de un aumento del olor a incienso, un adormecimiento más rápido y profundo que la primera vez.

Al volver en mí, el dolor de cabeza había desaparecido y me preguntó si en los últimos días no había tenido algún sueño extraño o alguna pesadilla, a lo que contesté que sí y que cómo lo había adivinado.

Me respondió que cuando hay una sobrecarga d energía, solía haber pesadillas y otros síntomas más pero que no me preocupara.

También me preguntó si quería hacer un pe­queño curso de Parapsicología que él iba a dar a la semana siguiente en un instituto.

Acepté enseguida, pues tenía la secreta esperanza de descubrir y entender a fondo la ‘fuerza’ de la que me hablaba cada vez que nos encontrábamos.

Comencé a asistir al curso con una frecuencia de dos veces por semana, a lo largo de tres meses.

Todo el primer mes fue teórico y se dedicó a la explicación de los diversos fenómenos paranormalee como la telepatía, la telekinesis y la clarividencia.

Al final de cada encuentro se relataba alguna historia medio misteriosa de muertos que volvían del más allá y cosas por el estilo, cuya explicación siempre se postergaba para la próxima reunión.

Cuando terminó ese curso, nos ofrecieron hacer otro sobre las 'ciencias ocultas' y que, según dijeron, era el complemento ineludible para comprender mejor a la parapsicología.

Este segundo curso tenía una duración de seis meses y con una frecuencia similar al anterior, pero era dado por dos personas además de P.

Ahí vimos el desarrollo de las grandes escuelas iniciáticas de las diversas religiones, y de las que decían que eran los verdaderos sustentadores del conocimien­to, ya que toda religión se dividía en dos estructuras: una común y visible a la que adherían las personas corrientes y mediocres que se conformaban con poco; y otra invisible, reservada sólo para algunos elegidos y que tenían una estructura similar a las otras pero más simplificada.

Hasta llegaron a decirnos que había una 'Iglesia Católica Iniciática', con un papa, cardenales, sacer­dotes, etc., y llegué a creerlo...

Por el tiempo que estaba asistiendo a este se­gundo curso, se agudizaron los problemas de mi casa.

Mis padres discutían constantemente y siempre es­taban al punto de la separación.

Mi madre siempre estaba tensionada y era difícil conversar con ella por su humor tan cambiante y sus mensajes contradictorios.

Con mi padre era imposible, ya que nunca esta­ba en mi casa.

Con mis hermanas y compañeras de quinto año, podía hablar sólo de ropa, bailes y chicos. Parecía que no les interesaba otra cosa. Las pocas veces que intenté conversar con ellas de lo que a mí me interesaba, me miraban como si estuviera loca sosteniendo que mi preocupación por temas filosóficos y trascendentes era sólo para llamar la atención y hacerme la inteligente...

Y no era que yo fuese inteligente, sino que ellas eran muy taradas.

Todo esto me hacía sentir muy sola y creo que fue en parte por eso, que empecé a fijarme en P. como un padre. El me comprendía, me escuchaba, y me aconsejaba..., creo que realmente lo quería.

Una mañana discutí fuerte con mis padres, a los que acusé por el modo artificial de vida que llevaban, ya que en público y entre amigos hacían un matrimonio perfec­to, pero cuando estaban solos se insultaban y decían de todo.

Mi madre se alteró mucho y me gritó que si no me gustaba, podía irme cuando quisiera. Esa tarde durante el descanso del curso se me acercó P. y me preguntó que me pasaba que estaba tan decaída.

Me invitó a tomar un café y conversar a la salida en su consultorio y acepté.

Cuando comencé a contarle los problemas de mi familia, me largué a llorar y él me consoló abrazándome y diciéndome que no me preocupara que alguna solución iba a encontrar. Fue allí donde me habló por primera vez de ‘ La Familia ’.

Desde ese día, cada vez que nos encontrábamos me hablaba de que estaba detrás de un proyecto que consis­tía en crear una familia del futuro.

Su teoría se basaba en que el ritmo de vida que tenía la sociedad actual, imposibilitaba el desarrollo de una verdadera familia, por las múltiples ocupaciones que debía realizar un padre con dos o tres trabajos, y por lo tanto casi no estaba en el hogar.

A esto le sumaba que la mayoría de los padres no tenían una verdadera vocación hacia la paternidad y que se veían empujados, por la venida de los hijos a ella, sin que fuera este su verdadero deseo y sin ningún conocimiento, como improvisados, produciendo más daño que bien, a sus mismos hijos.

Por otro lado existen algunos pocos -decía-, que realmente sienten dentro de ellos la necesidad de ser padres y tienen una formación y un conocimiento verda­dero para lograrlo y que, de alguna manera, podían relevar a los primeros de una obligación compulsiva.

Su respuesta a esta situación era crear una especie de 'superfamilia', donde una pareja capacitada cumplie­ra los roles de padre y madre, teniendo como hijos a todos aquellos jóvenes que en sus propios hogares tenían padres que no ejercían como tales.

De esta manera, loa compulsivamente obligados a ser padres se liberarían de unos hijos que no quieren, pero que por condicionamientos de tipo cultural, no se atre­ven a decirlo; y por otro lado se le daría a los hijos da estos hogares, la posibilidad de pertenecer a una verdadera familia que lo quiera, lo proteja y potencie sus capaci­dades como persona... De ahí el nombre de ' La Familia', con mayúscula, que daba a su proyecto.

Aunque parezca mentira, en ese momento le encon­tré lógica al razonamiento y empecé a observar más atentamente las actitudes de mis padres, que lo confir­maban.

P. me ayudaba, incluso, a analizar ciertas frases dichas por ellos desde que tenía memoria hasta esos días, y llegué al poco tiempo a la conclusión de que en realidad, mis padres no me querían, sino que se sentían obligados a criarme.

Pensar todo eso me dolió mucho y pasé varios días llorando. P. siempre me consolaba diciéndome que no los tenía que odiar, porque en realidad ellos estaban enfermos como toda la sociedad; que él me quería como la hija que nunca tuvo, pero que siempre deseó; y que podía contar con él para todo lo que quisiera o necesitara.

Al final de cuentas, a los pocos días mis padres ya eran unos perfectos extraños para mí, y así me com­portaba con ellos.

Cuando le comenté estos sentimientos a P., me sorprendió diciéndome que esto revelaba que 'era mi tiempo,' y que había llegado el momento de darme la posibilidad de ascender más en el `cono­cimiento`.

Allí me dijo que su proyecto hacía dos años que se estaba desarrollando y que La Familia , ya existía, y me invitó a formar parte de ella.

No necesité pensarlo demasiado. Ya mi vida no tenía sentido en una casa donde no me querían.

Tenía la posibilidad no sólo de dejar libres a mis padres, lo cual P. me insinuó en varias oportunidades como lo más acertado, sino que además yo tendría un lugar donde se me quisiera por mí misma y no por comportamientos más acordes con la sociedad de este mundo.

A las tres de la mañana me fui de mi casa con un bolso donde había metido algunas ropas, un par de cassettes y algunos libros.

Me dirigí al lugar convenido, donde a las cuatro me pasarían a buscar. Recuerdo que mientras esperaba tuve algunas dudas, pero al mismo tiempo resonaban algunas frases de P. en mi cabeza:

"tus padres en realidad no te quieren",

"sí la humanidad quiere sobrevivir, necesaria­mente deberá

estructurar sus familias con una visión de futuro",

"te quiero corno la hija que nunca tuve".

Al rato se me acerca un chico de unos dieciocho años y me pregunta si me llamo Ana. Le digo que sí y me pide que lo siga hasta la vuelta, que tiene la camioneta estacionada. Al subir veo a una chica de la misma edad que con una sonrisa me recibe diciéndome:

"¡Bienvenida hermana!".

Mi excitación hacía que no parara de hacer preguntas sobre La Familia , el lugar, la cantidad de personas que allí convivían..., pero no me dieron ninguna respuesta. Con una sonrisa me decían que todo a su debido tiempo, y sólo pude conocer sus nombres: Francisco a quien llamaban "Franky" y Clara. Habremos viajado poco más de una hora, hasta que llegamos a un lugar pasando el Tigre. Allí Franky dejó la camioneta en un garage, mientras 31ara y yo esperábamos a una cuadra. Caminamos unos quince minutos hasta un embarca­dero donde nos esperaba una lancha, manejada por Martín, quien me recibió igual que Clara. A la media hora y después de dar varias vueltas llegamos a una isla, caminamos por un sendero angosto de doscientos metros, hasta llegar a unas casas sobre pilotes como las que hay en esa zona. Entramos en una de ellas y me encontré con unos quince chicos y chicas que tenían entre dieciséis y veintitrés años, aproximadamente. Todos me rodearon sonrientes diciéndome "Bienvenida hermana"!, al tiempo que Clara me iba diciendo sus nombres. Me impactaron sus sonrisas, su recibimiento y el saber que nos estaban esperando para desayunar. La Familia estaba conformada por estos quince chi­cos y chicas, que vendrían a ser los hijos, con P. y María, que cumplían las funcionas de padres y a quien llama­ban 'papá' y 'mamá'.

Después del desayuno P. me hizo pasar a una sala donde me explicó, junto con Clara, los horarios que cumplían allí, las tareas que debía desarrollar cada uno y la ubicación de los diversos ambientes en las casas. El primer día no era necesario que yo hiciera nada pues debía 'aclimatarme' y Clara me acompañaría algu­nos días como 'guía', para facilitarme las cosas.

Ya al segundo día era una más de La Familia

Había mucho trabajo: la limpieza del 'hogar', la fabricación del pan, la preparación de la comida, el Cuidado del parque, etc., que llevaba toda la mañana. Por la tarde, salían alrededor de diez de los integran­tes atender incienso que se fabricaba en el hogar y otras cosas que también hacían allí. Después me dijeron que esa era la forma de sostenerse económicamente. Por la noche, luego de la cena, se hacían diferentes reuniones. En la primera recibíamos una charla dada por alguno de los hermanos mayores y duraban alrededor de dos horas. Luego nos dividían por grupos y hacíamos ejercicios de 'concientización y conocimiento', hasta la hora de acostarnos, que siempre era alrededor de la una de la mañana, para levantarnos a las seis y comenzar de nuevo.

Todo este período es muy confuso para mí, todavía... Recuerdo imágenes, frases..., pero me es difícil la hilación. Una de las cosas que más recuerdo es el constante olor a incienso que sentía. A veces pasaba hasta catorce horas fabricándolos..., estaba toda impregnada de ese olor, mi ropa, mis manos, mi cabello. Mientras los hacíamos, escuchábamos una música rítmica, muy monótona y pegadiza. P. nos decía que trabajáramos apoyándonos en ©Hay que, así, no nos cansaríamos. De esta manera, pasába­mos horas en silencio y moviendo levemente el cuerpo de atrás hacia adelante, al ritmo de la música, mientras cortábamos las varillas o las embadurnábamos. Las charlas se referían a diferentes temáticas iniciáticas que nos prepararían para, en un futuro, formar nuevas 'familias' en otros lugares del mundo. Nos decían constantemente que P. quería propagar a ' La Familia' a todo el universo. Y en los ejercicios de `concientización y conocimiento` analizábamos nuestras propias familias, destacando siempre sus errores; nos enseñaban a respirar, siguiendo el ritmo de la naturaleza; relajaciones en grado alfa (2); viajes astrales y otras cosas en el mismo estilo. Una noche, después de tres semanas de estar allí, nos dieron una charla sobre la falta de amor que existía en el mundo y en las familias. Cada uno de nosotros relatamos nuestras distintas experiencias de desamor en nuestros hogares y concluimos relatando las dife­rencias con " La Familia ". Muchos lloramos al hablar y cada vez que alguien terminaba con su testimonio, todos decíamos:

"Aquí te amamos"

Al terminar, P. dijo que íbamos a hacer un ejercicio de amor, al que llamó "Amor Ciego". Apagó las luces, y a ciegas, debíamos movernos por la habitación. Después de unos segundos nos dijo que nos brindáramos amor... Sentí que alguien me acariciaba..., y yo también lo hico... Fue una experiencia muy movilizante..., y P, no dejaba de decir frases acerca de la grandeza del amor y que el amor debía ser absoluto si quería ser verdadero. Para ese tiempo, yo también le decía "papá", y así lo sentía. Era lo único que tenía en mi vida..., esa era "mi" familia. Al poco tiempo, esas reuniones de "Amor Ciego" se transformaron en verdaderas orgías, aunque nunca cabíamos a ciencia cierta con quién habíamos estado. Recuerdo que luego de la primera vez que ocurrió esto, me dieron una vincha trenzada que tenía mi nombre... Todas las chicas tenían una igual y esto significaba que yo tenía, ya, un grado de conocimiento igual al de ellas. P. me la ató en la cabeza diciéndome:

"Estoy muy orgulloso de que seas mi hija".

Y todos aplaudieron y me felicitaron... era como que había pasado una prueba. Así pasaron los días, los meses... con la misma rutina. Una noche, después de los ejercicios, P. me dijo que fuera a su escritorio que quería hablar conmigo. Cuando estuvimos solos, empezó a hablarme una vez más de que la finalidad de la familia era prepararnos para mandarnos al resto del mundo y formar otras. También me dijo que el secreto de todo hogar estaba en que la madre fuera una verdadera esposa que pudie­ra guiar una casa, educar a sus hijos y , fundamental­mente, complacer en todo al esposo.

Al preguntarme si deseaba alcanzar eso, le contesté rápidamente que sí.

Entonces me ofreció la posibilidad de enseñarme él, personalmente todo, ya que decía que mi sensibilidad era especial y que no podía dejar esa tarea en manos de uno de los 'hermanos mayores'. Recuerdo que volví esa noche al cuarto muy contenta, pensando en el cariño especial que sentía P. por mí... A los pocos días, ya me había convertido en su amante... No me lo cuestioné, porque todo tenía para mí un sentido,.. Además sentía que P. era todo para mí..., no sé..., no puedo explicarlo.

Al poco tiempo quedé embarazada y P.t me obligó a abortar...

Ahí empezó a cambiar todo. Me deprimí mucho. No podía entender por qué no quería ese chico, y los argumentos que me daba me parecían contradictorios, con muchas cosas que nos decía. Una noche me negué a tener relaciones con él..., y me violó mientras me sujetaban dos 'hermanos mayores'...

Fue terrible y esa noche decidí escaparme.

Tardé algunos días en hacerlo, porque el miedo me paralizaba. Cada tanto contaban la historia de dos chicos que habían abandonado a La Familia y lo que les había ocurrido como castigo. Tuve la oportunidad una mañana en que logré con­vencer a Franky de acompañarlo para hacer el depósito en el banco del dinero que se había juntado en la semana por la venta de inciensos.

El me notó rara y me preguntó varias veces si me pasaba algo. Yo le dije que estaba cansada y que no me sentía muy bien pues tenía mi período. Se quedó conforme con esa respuesta. Al estacionar la camioneta en un garage de El Tigre, me sentía muy nerviosa. No sabía cómo hacer para escaparme. Entramos al Banco y vi afuera, a metros de la puerta, a un policía. Dudé, me acuerdo que sentía las piernas como paralizadas. Esperé a que Franky llegara hasta la ventanilla y cuando entregaba el dinero, corrí con todas mis fuerzas hacia la salida. Al ver que comenzó a perseguirme intenté gritar, pero no pude. Sólo alcancé a agarrarme fuertemente del policía y pedirle llorando que me ayudara. Al darme vuelta para señalarle quién me perseguía..., Franky ya no estaba. (3)



NOTAS a la Parte IV
(1) Juego de veinticinco carta para la realización de test del fenómeno ‘ESP’, ideadas en el laboratorio de Parapsicología de la Universidad de Duke, EE.UU.

(2) Grado de las ondas cerebrales en estado de reposo.

(3) En la actualidad Ana aún se encuentra bajo tratamiento, con una remisión de los síntomas más sobresalientes y perduras otros, tales como Flash Backs y sueños recurrentes, ligados ellos a experiencias fuertemente traumáticas vividas durante su paso por La Familia.



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